28 de febrero de 2005

NoTICIAS VIEJAS DESDE ARGENTIUM. Hoy presentamos...

Concursó, robó y lo pescaron

No se trata de un plagio ni de un escritor menor. Hablamos de Ricardo Piglia y hablamos de Editorial Planeta. Pero por favor, antes de seguir, que nadie tome esta noticia como chicana personal para justificar su propio fracaso. Los concursos, creo, todavía siguen siendo un camino, de los pocos que le quedan al escritor hispano-escribiente para darse a conocer. Será verdad que hay arreglos, que importa el mercado, que las editoriales fabrican libros como frascos de mayonesa, todo lo que quieran, pero, así y todo, peor es nada.
Brevemente:
Ocho años atrás Ricardo Piglia concursa, con seudónimo, en el Premio Planeta de la Argentina. Y gana. Y nomás gana comienzan sus correveidíles las malas lenguas. Que Piglia ha puesto a un personaje que ya es común en sus novelas, que hay guiños de Piglia al jurado, que Piglia ha escrito para ganar plata, etc., etc. Ricardo Piglia, guste o no guste su estilo, es uno de los escritores fundamentales de Argentium; digamos que representa uno de los paradigmas más nombrados (el otro es Juan José Saer; esto, por lo menos, y hasta hace unos años, dentro de los ámbitos académicos que sostienen clasificaciones absurdas donde pareciera ser que o se es de River o se es de Boca). Ocho años atrás, se dice, ya tenía contrato con Planeta. Ese presuntamente es el motivo fundamental que inauguró un juicio que hoy termina, y que, es palmario, generará una inútil monserga sobre si los premios literarios son justos o injustos, claros o nublados, amarillos o marrones, limpios o inmundos, marxistas o capitalistas, y así sucesivamente.
Dice esto Página 12.
Y estos dos, éste y este otro son, respectivamente, querellante y parte del ser querellado.
Desde la triste y dopante Argentium, buenas noches. (JGC)

Condenan al escritor de "Plata Quemada" a indemnizar a otro novelista

26 de febrero de 2005

Notes From The Underground


Después de una noche de saltos y cerveza (ayer fui al Salón 21 al concierto de Emir Kusturica & The No Smoking Band) reviso algunos suplementos y páginas y me encuentro en el guardián este ensayo de James Wood acerca de las pre-visiones de Conrad y Dostoyevski sobre el terrorismo. Tengo mis humildes ideas, despés de haber leído Russian Thinkers, de Berlin y otros ensayos, sobre este tema. Lo dejo aquí por si a alguien le interesa. Además una guía para estudiar Apuntes del subsuelo (como se llama mi edición) hecha por Jen Marder, Mike Meyer, and Fred Wyshak, con vínculos a otras páginas y notas que habrá que leer.

Por otro lado, hoy salió Confabulario (aunque habrá que esperar para tener sus últimos textos en línea) y Crónica Cultural (columnas: Fadanelli, Montiel Figueiras; Kurosawa, Thomas Bernhard, etc), ambos números dedicados a la memoria de Guillermo Cabrera Infante.
(Mauricio Salvador)


25 de febrero de 2005

Mil mamuts. Revista trimestral de cuento latinoamericano

MS: Algo que llama la atención es que una revista que recién se publica en Argentina haya tenido eco en varios países de Latinoamérica. Sin exagerar parece que muchos escritores que buscaban un espacio han visto a Mil mamuts como una opción seria y profesional. ¿Cómo ha sido la respuesta a un mes de haber lanzado el primer número?
SB: La respuesta ha sido muy grata. Nosotros creímos desde siempre con firmeza en el proyecto, que es bien simple: una revista dedicada a publicar cuentos de autores latinoamericanos vivos. Por suerte, a muchos les pareció interesante. Además, el hecho de tomar a Latinoamérica como una región geo-político-cultural seguramente atrae. Estamos reuniendo a autores que se sienten más o menos ligados entre sí, porque los latinoamericanos nos sentimos cerca, pero que quizá no sabían de la existencia del otro. Es muy raro que un escritor argentino lea a autores actuales de Panamá, Bolivia, El Salvador o Colombia. O incluso de Uruguay, que queda tan cerca de Buenos Aires, que es –queramos o no– el “centro” cultural de Argentina. Nosotros espero que sembremos algún tipo de inquietud al respecto; espero que agitemos un poco las aguas y que los autores de cada país se empiecen a interesar por los autores de los otros países. Porque en el fondo hay algo indecible que une lo heterogéneo de nuestra/s cultura/s. Lo cierto es que las últimas antologías de cuento latinoamericano no se han hecho acá sino en España. Y eso es malo no sólo porque indica que no estamos viendo lo que pasa al lado nuestro, sino también porque las ediciones españolas en casi todos nuestros países se venden a precios descomunales. Aclaro que nosotros no somos especialistas en literatura mexicana o colombiana o paraguaya o de cualquier otro país, pero intentamos hacer un trabajo que resulte valedero. La recepción del proyecto ha sido positiva en el sentido en que muchos confían en nuestra propuesta, en la idea de Mil mamuts. A nosotros nos extraña que haya pasado todo esto y que nos estés haciendo una entrevista desde México ahora, pero a la vez es la confirmación de que hacía falta una revista así (cosa que siempre pensamos). Lo más raro, quizá, es que haya sucedido tan pronto, con sólo un número en la calle.

MS: ¿En qué condiciones llega a la vida Mil mamuts?
SB: Mil mamuts salió después de un año de ideas, de charlas, de conformación de un grupo de trabajo y, sobre todo, después de un año de haber leído muchos cuentos. Casi todos los que estamos en el staff participamos antes de una revista-web que se llamó La mala palabra y que estaba dedicada a lo que suele conocerse como “crítica cultural”. El germen del proyecto surgió de Alejandro Larre y de mí, que somos los directores. A partir de eso empezamos a convocar a gente y muchos se interesaron y están ahora en la revista. Obviamente, desde que nació la idea hasta que salió el primer número hubo mil cosas, ideas nuevas, cosas que quedaron en el camino, negociaciones porque a algunos no les gusta tanto algo como a otros, etcétera. Creo que lo mismo sucede siempre que hay un grupo de gente comprometida trabajando: uno se nutre de las ideas de los otros, incluso cuando no concuerde en alguna cuestión. De las ideas del grupo salió la revista, que, en cierta medida, ya adquirió vida propia.

MS: ¿Cuál ha sido la recepción de la revista en Argentina?
SB: Creo que ha tenido una muy buena recepción. Y es que a mucha gente le gusta la idea, a partir de eso la lee y luego, en general, la selección de cuentos les gusta. Pero imaginate que es el número 1 de una revista hecha con nuestros ahorros y han aparecido comentarios en otras revistas, en diarios, en sitios web... Como decía antes, aunque confiábamos en la idea, no imaginábamos que pudiera haber una respuesta tan buena en forma tan inmediata. Además, estamos recibiendo –afortunadamente– muchos cuentos de autores que quieren publicar.

MS: ¿Cuántos originales reciben?
SB: Muchos. Y eso lo queremos agradecer porque no sólo nos alegra personalmente sino que además nos da la pauta de que el proyecto vale la pena. En menos de un mes han mandado textos más de cincuenta autores, y eso es un montón. Además, de muchos países diferentes. Por lo que se ve, había una gran cantidad de gente que escribe cuentos que estaba esperando que surgiera un espacio así. Y no importa si nosotros somos los que generamos ese espacio o lo hace otro, el tema es que ese espacio era necesario. Sería una alegría que a partir de esto surgieran otras revistas y que las editoriales estuvieran más dispuestas a publicar cuentos. También hay otro tema que creo que es importante resaltar: nosotros tratamos de publicar los mejores cuentos (en base a nuestro criterio, claro), y eso hace que muchos cuentos que nos mandan queden afuera. Es terrible para nosotros estar tan agradecidos a gente que nos ha enviado cuentos que, a la vez, no consideramos publicables (tratamos de ser rigurosos en el proceso de selección porque eso beneficia al lector de la revista). Espero que esto no desanime a nadie (todo cuento que llega lo leemos). Yo creo que, por ejemplo, ninguno de mis cuentos estaría ni cerca de ser publicado en Mil mamuts –aunque desde siempre dijimos (entre nosotros) que los que hacemos la revista no vamos a publicar nada–. Sucede que es muy difícil escribir bien y ser considerado por alguien como “publicable”; aunque eso, claro, no quiere decir nada.

MS: ¿Perciben tendencias temáticas o de forma?
SB: Percibimos ciertas tendencias, algunos puntos de contacto entre ciertos cuentos, pero en general hay muchas líneas estéticas e ideológicas diferentes, trabajadas de manera diferente. Por ejemplo, podríamos hablar de una línea “rupturista” y una línea que responde más a los preceptos del cuento clásico, pero la “ruptura” puede darse de mil modos diferentes y siempre toma algo de lo clásico, y lo clásico muchas veces implica algún tipo de “ruptura”. Si pensamos en eso, ya las dos líneas se diluyen un poco. Para ser más conctreto: en el número 1 de Mil mamuts publicamos “Quería taparla con algo”, de Jorge Accame, y me parece que nadie podría decir si ese texto es “rupturista” o clásico. Y lo mismo sucede con otras líneas de las que se suele hablar. En resumen, creo que no hay una línea estética o ideológica predominante, aunque sí algunos puntos de contacto entre ciertos cuentos. Esto se condice con la cultura de nuestros países, que han nacido de la heterogeneidad, del interculturalismo. Además, la región es muy amplia y con una geografía –política, económica, demográfica– muy diversa. Y eso influye, en cierta medida, en los textos. Aunque no queramos, un tipo que vive en una ciudad enorme como Buenos Aires no va a escribir igual que alguien que vive en el desierto de Atacama o en la selva amazónica o en la isla de Cuba.

MS: ¿Cuál es su opinión sobre el panorama cuentístico?
SB: Hay algo que se dice mucho y me parece que es cierto: en nuestros países hay una tradición cuentística muy fuerte. Pero eso, que todos solemos decir, no se condice con el hecho de que el cuento se publica cada vez menos –no sólo en libros; también, por ejemplo, en revistas–. Y si vos escribís cuentos y no tenés dónde publicarlos para que otros los vean y te los critiquen, es muy factible que dejes de escribir o que lo tomes como un pasatiempo personal (escribís un cuento, lo leés vos mismo y lo guardás en un cajón). Otra cosa que sucede es que el tipo que está interesado en escribir sabe que es más factible que lo publiquen si escribe una novela que si escribe un libro de cuentos. Entonces, te quedás con tus cuentos guardados en un cajón o intentás publicar una novela. Pero el tema es muy largo y mucho más complejo, y creo que no estoy capacitado para dar una opinión mínimamente certera. Además, en cada país la cuestión es diferente. En Chile, por ejemplo, existe el Concurso Paula, que es muy importante (se publica un libro todos los años en Alfaguara con los finalistas del concurso). Yo me imagino que hay mucha gente con ganas de leer cuentos (que ha leído a Borges, a Cortázar y a algunos otros, como decía antes) a la que no le llegan cuentos de otros autores; y si les llegaran los leerían con placer, porque hay muchos autores en Latinoamérica que están escribiendo cuentos excelentes.

20 de febrero de 2005

Enlaces


Por estos días los enlaces a revistas, suplementos, blogs y otros se irán colocando. Por lo pronto los enlaces en inglés se encuentran listos.
La imagen corresponde a una Hammond 1880, perteneciente a Mark Twain.

Please do not even divulge the fact that I own a machine. I have entirely stopped using the Type-Writer, for the reason that I never could write a letter with it to anybody without receiving a request by return mail that I would not only describe the machine but state what progress I had made in the use of it, etc., etc. I don't like to write letters, and so I don't want people to know that I own this curiosity-breeding little joker.


...I will now claim--until dispossessed--that I was the first person in the world to apply the typewriter to literature...The early machine was full of caprices, full of defects--devilish ones. It had as many immoralities as the machine of today has virtues. After a year or two I found that it was degrading my character, so I thought I would give it to Howells...He took it home to Boston, and my morals began to improve, but his have never recovered.
- "The First Writing Machines"
(MS)

The Man Booker Prize 2005



Esta es la lista completa de nominados para el premio internacional Booker Prize 2005. Lo que salta a la vista es el nivel de competencia en esta lista (por lo menos cinco premios nobel y dos booker), muy diferente a la del año pasado en que Hollinghurst ganó sin problemas. Leyendo la lista uno pecaría de soberbia al elegir a un favorito. Aún así, mis favoritos son Saul Bellow, Yehoshua y Philip Roth. Salud.

Margaret Atwood (Canada)
Saul Bellow (Canada)
Gabriel Garcia Marquez (Colombia)
Gunter Grass (Germany)
Ismail Kadare (Albania)
Milan Kundera (Czech Republic)
Stanislaw Lem (Poland)
Doris Lessing (UK)
Ian McEwan (UK)
Naguib Mahfouz (Egypt)
Tomas Eloy Martinez (Argentina)
Kenzaburo Oe (Japan)
Cynthia Ozick (US)
Philip Roth (US)
Muriel Spark (UK)
Antonio Tabucchi (Italy)
John Updike (US)
Abraham B Yehoshua (Israel)

(Mauricio Salvador)

18 de febrero de 2005

The First Annual TMN Tournament of Books


Imaginen por un momento un estadio. Imaginen en el campo a los contrincantes. Por último imaginen que los contendientes son escritores dispuestos a despellejarse vivos con sus máquinas de escribir y sus portátiles. Las multitudes abuchean el golpe bajo que el viejo Hem propina a Cheever mientras por otro lado Philip Roth provoca ovaciones en el público merced a una de sus largas frases satíricas. No es exactamente igual pero The First Annual TMN Tournament of Books funciona igual que un campeonato universitario de basquetbol. En la parte alta del organigrama se encuentran los libros muy publicitados y reseñados antes y después de su publicación; en la parte baja los que estuvieron en listas de menor atractivo y en medio los libros que a decir de los críticos y las revistas eran libros buenos y no muy reconocidos. La manera de juzgar es completamente arbitraria y los jueces van desde reseñistas hasta estudiantes y blogueros. El campeonato ya empezó y Philip Roth acaba de noquear Bad Boy's Wife, de Karen Shepard. The Elegant Variation, un excelente blog de ficción, tiene la crónica.
(Mauricio Salvador)

Inquietas compañías, de Carlos Fuentes


Inquietas compañías, Carlos Fuentes, Alfaguara, 2004,
En su bitácora Crítica & Ensayo, Javier Agreda, crítico del diario peruano La República, reseña el último libro (¿o cuántos más habrá escrito desde entonces?) de nuestro querido y amado Carlos Fuentes.

Uno de los autores fundamentales del “boom”, el mexicano Carlos Fuentes (1928) ha realizado en sus novelas más importantes -La muerte de Artemio Cruz (1962), Terra Nostra (1975), Los años con Laura Díaz (1999), entre otras- una interesante reflexión sobre la diversidad cultural y la historia de su país. Paralelamente, Fuentes ha incursionado en narrativa fantástica con cuentos como los reunidos en Los días enmascarados (su primer libro, publicado hace 50 años) y novelas cortas, desde Aura (1962) hasta Instinto de Inez (2001). En esta línea se encuentra Inquieta compañía (Alfaguara, 2004), su más reciente libro, un conjunto de cuentos de misterio y horror.

Los seis relatos de este libro parten de situaciones cotidianas para desembocar en lo irreal; pero no a la manera de lo fantástico de Cortázar o Borges, sino actualizando la vieja tradición del terror gótico, con sus mansiones, fantasmas y lúgubres historias. En La buena compañía, Alejandro de la Guardia -mexicano radicado en Europa- regresa a su patria para heredar la vieja y amplia casa familiar en posesión de sus tías María Serena y María Zenaida. Ellas son unas ancianas tan extrañas y ajenas al mundo contemporáneo que Alejandro llega a pensar que se trata de dos fantasmas. Muy tarde descubre la verdad, que las ancianas son reales y que lo quieren sacrificar a él en un macabro ritual.
La reseña continúa aqui.

Otras reseñas en Crítica &Ensayo
El maestro de Petersburgo, de J.M Coetzee
Cabo Trafalgar, de Pérez Reverte

15 de febrero de 2005

Más cartas



James Baldwin se suma a la lista de autores que The Guardian ha reseñado con motivo de la aprición de sus cartas. Primero fue Olga, my doggie, un interesante ensayo sobre las cartas que Chejov escribió a Olga Kniepper. Enseguida vino un artículo bastante chismoso, Dear Mrs Eliot, de Karen Christensen sobre las cartas que la famosa Valerie Eliot guardaba celosamente. Ahora James Campbell escribe un interesante artículo, A Native Son, sobre las cartas de James Baldwin, el famoso autor de Got Telling To The Mountain. De paso, también un artículo sobre unas cajas encontradas por ahí con una noveal inédita de Capote, y un viejo post que pusimos aquí a propósito de la salida del libro que compila sus cartas.
(Mauricio Salvador)

Ese día, más tarde:
Nuevo número de Babab.
Farraur & Straus publicará 2666 y los Detectives (suscripción rápida)
Manualito de imposturología física, de Fernando Vallejo, o lo que sucede cuando Vallejo se cree Dios.
Publican cuentos completos de Enrique Lihn

NOTICIAS VIEJAS DESDE ARGENTIUM. Hoy: Un weblog hecho libro pero no en Argentium

Tomado de Estandarte.com

Aguilar publicó el primer libro a partir de un 'weblog'
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El 9 de febrero Aguilar publicó Mi vida perra-Diario de una treintañera cualquiera, de Almudena Montero, una periodista de TVE, el primer libro concebido a partir de una bitácora personal o 'blog'.
Se trata del primer libro concebido a partir de una bitácora personal o 'blog' escrito en internet
El 'weblog' forma parte de La Coctelera, una página que aglutina otros 'blogs' temáticos y que desde hace unos meses se ha convertido en el refugio de Amqs (el acróstico de 'Antes muerta que sencilla'), como se le conoce en la blogosfera a este diario de anotaciones cotidianas y vivencias personales de una madrileña 'cualquiera'.
Para mayo está prevista también la publicación como libro del 'weblog' del periodista Arcadi Espada, que llevará a cabo la editorial Espasa Calpe. El 'weblog' de Espada se puso en marcha en enero de 2004 y ha creado a su alrededor una comunidad de 6.000 usuarios.

Diario El Mundo

Sucios, feos y malos

Velasco

Xavier Velasco, El materialismo histérico. México, Alfaguara, 2004.

El título, por supuesto, es una opinión sobre el estado del mundo. El libro es una colección de veinticuatro cuentos, relatos y viñetas escritos para su difusión por radio entre 2001 y 2004. Velasco los podó y revisó, declara, antes de publicarlos (algunas de las versiones originales pueden escucharse visitando su sitio web) y los vistió con más títulos juguetones: variaciones pícaras sobre frases hechas o títulos de libros y películas. El conjunto es, según el escritor, una serie de "fábulas cutrefactas de avidez & revancha"; decir esto es redundante, porque cutre significa tacaño, ruin, avaro antes que sórdido, pero el neologismo de Velasco participa de la misma intención lúdica y deja claro que los textos quieren ser menos "realismo sucio", estampas serias de todo lo que ya sabemos, que farsas: versiones crispadas e irónicas de esas mismas tramas.
   En especial abundan las descripciones de abusos, desquites y estulticias, puestos en escena por hombres, mujeres y otras criaturas empeñadas en la persecución o el disfrute de sus deseos más ruines; no hay intención experimental ni riesgo en cómo se refieren esas historias, pero en todas hay la exageración que para Alfonso Reyes servía como una "balanza de precisión" de lo existente. "Por unos pagarés más", digamos, permite que su héroe lleve el fraude con tarjetas de crédito hasta extremos imposibles para mostrar cómo se desdibuja la frontera entre los muy criminales y los muy poderosos; "La filantropía en el comedor" es un elogio del individualismo y el egoísmo en boga, pero tan políticamente incorrecto que nadie lo diría nunca; "La cutrefacción rosada", con su pretendiente absurdo y homicida, apunta a la violencia subyacente en todos los discursos amorosos...
   La intención moral de los textos es evidente, por supuesto, pero la postura del autor no se revela en sus personajes, quienes cuando mucho pueden parecer ridículos mientras deliran sobre su poder o su influencia. Por otra parte, el libro es muy irregular: varias de las historias no son, en verdad, más que el esbozo de una imagen tremenda; otras, en el extremo opuesto, caen por el peso de vueltas de tuerca inútiles (uno de los cuentos más tradicionales, impecable hasta los últimos párrafos, termina con su personaje despertando: "todo fue un sueño").
   Este descuido influye ya en la percepción del conjunto. Además de que muchas personas querrán leerlo hoy como si fuera una continuación de Diablo guardián (2003), la novela con la que Velasco ganó el Premio Alfaguara, cuando lo lean quedarán decepcionados por los tropiezos, por la escasa profundidad de los textos, comparados con la historia de la famosa Violetta. Pero, por un lado, este libro no supone una ruptura radical con los temas ni, mucho menos, con la técnica ni la atmósfera de aquella novela. Y, por el otro, El materialismo histérico alude de muchas formas a la otra obra de Velasco, la que escribió antes del Alfaguara y ahora permanece a su sombra, desde la novela Cecilia (1994) y las crónicas de Luna llena en las rocas (2000) hasta los artículos periodísticos o los escritos experimentales que Velasco programa en Shockwave. Todos esos textos secretos están mucho más cerca de los orígenes de la escritura de su autor, que son efectivamente cutres: en México hay una legión de "bohemios" que escribe y publica donde puede variaciones sobre los mismos temas (o la enésima imitación de Fadanelli, Fante, etcétera). Velasco los supera, en principio, por su conocimiento de la sintaxis y el vocabulario del español, y luego por su capacidad de imaginar; pero los asuntos, los escenarios y los personajes son los mismos, y por tanto esta colección alumbra un poco una zona de nuestras preocupaciones que no consigue, salvo excepciones como el propio Velasco, abrirse paso en las editoriales mexicanas "serias".
   Con el fin (tal vez) de atraer a los lectores que no compran libros de cuentos, la contraportada del libro miente con tibieza: la impresión tras leerla es que El materialismo histérico es una novela o por lo menos un texto de largo aliento, dividido en "capítulos".

(Envío un saludo, agradeciendo al improbable lector y también a usted, y por la invitación a Mauricio Salvador. --Alberto Chimal)

14 de febrero de 2005

Qué fue de los Mulvaney, de Joyce Carol Oates



Qué fue de los Mulvaney, Joyce Carol Oates, LUmen, Barcelona, 2003, 758 pp.
A primera vista parecería una historia más de generaciones. Uno de los subgéneros preferidos de la narrativa norteamericana, la crónica del éxito y el debacle de la familia americana. Parece que ya nos han cantado la canción otras veces, algunas veces la familia emigrante que busca ganarse el sueño americano, ser parte de él, a veces la confrontación contra lo nuevo, lo resplandeciente, representado en la cultura progresista y puritana de los Estados Unidos, o la familia perfecta que sucumbe ante lo que los sostenía como un delicado velo, el mismo sueño americano hecho trizas, como cualquier otro sueño. El género de la crónica familiar se ha mantenido de una u otra forma, en ocasiones aguardando bajo el embate de la novela experimental, o beat, donde la familia prácticamente no existía. En los minimalistas (por así llamarlos, aunque la mayoría no aceptó nunca el término) la familia era apenas un pequeño núcleo, el pequeño núcleo postmoderno que permitía la aparición de las pequeñas tragedias. En una reciente entrevista, Jonathan Franzen habla del descubrimiento que muchos escritores de su generación hicieron de la familia. De pronto los escritores recuerdan que todos esos personajes nihilistas y aquejados por los males de la modernidad, todos, tuvieron una madre en algún momento. Lo que resulta una obviedad no lo es cuando la literatura ha atravesado décadas de experimentalismo, de postmodernismo, de individualismo y de todos los ismos cuya figura central era representada por el individuo de generación espontánea. Así que un día los escritores recuerdan que también hay una madre en el fondo de todo ello, y quizá un padre, y hermanos, y tíos y familiares lejanos e incómodos. Una lata. Y la estructura parece siempre la misma. Sí, la familia perfecta, los buenos chicos, la madre joven y vital, y un accidente, un terrible accidente y todo se viene abajo. En American Pastoral, la radicalización de la hija del Sueco Levov es lo que desencadena la caída. El Sueco se interna en un mundo bajo, completamente ajeno a su perfecta vida de pro hombre americano. Y una vez dado el conflicto será muy difícil para El Sueco y su familia salir adelante. De hecho no lo logran.
Joyce Carol Oates escribe la historia de Michael y Corinne Mulvaney y de sus cuatro encantadores hijos. Los años setenta. El muchacho trabajador que como en las películas y en las viejas novelas comienza una vida independiente casándose a una edad muy temprana. Su bella y vital esposa es todo lo que un hombre como él podría pedir. Pero hay una idea que recorre la novela y la hace diferente de las demás. No es sólo el final, tan esperanzador como nunca se creería, el rencuentro de una familia fracturada que al final comprende que las cosas pasan, que a todos les pasan, y que siempre hay una segunda oportunidad; después de 750 páginas no es posible saber si alguien le decepcionará este final de cuatro de julio. La piedad es la idea y el sentimiento que recorre la novela. La piedad por los otros pese a lo que los otros podrían intentar contra uno. La piedad de Corinne Mulvaney hacia su esposo, la piedad de Marianne hacia su agresor, la piedad de Patrick Mulvaney hacia su víctima, la piedad de Judd hacia su familia. Incluso la piedad hacia los animales es un motivo recurrente. La vida en la granja siempre supone una relación intensa con los animales y los Mulvaney se atan a ellos como al último recurso. Hacia el final de la novela Mariannne Mulvaney se enamora del jefe de un hospital y asilo para animales.
Lo que resulta desgarrador es la actitud puritana de los papás Mulvaney al no soportar la violación de Botón, Marianne Mulvaney. Claro que uno lo ve con los ojos del 2005, donde los recursos para salir del atolladero son generosos y al alcance de la mano. Pero el aparente liberalismo nacido en los sesenta no fue tan fuerte como para dejar de lado este puritanismo americano. Entre los hippies había un montón de liberalismo pero no resultó igual para las familias de clase media alta donde los escritores hacen su agosto al quitarles una a una las comodidades de una vida ejemplar para al final conducirlas como reses al matadero. De hecho, la familia proverbial es el blanco de este precioso liberalismo. Y así lo demuestra Carol Oates cuando la debacle de los Mulvaney se acelera por la incomprensión de sus “iguales”, cuando la mancha inferida a la familia no haya ningún valor al cual asirse, y en realidad cuando se descubre que estos preciosos valores no son tan fuertes como para combatir el peligro. Qué fue de los Mulvaney se mueve así entre la piedad y la incomprensión, entre la felicidad y la incapacidad para acercarse a los demás. Al final Carol Oates sólo deja una opción, la de la vida que continúa para bien o para mal. Amén.

Además:
Reseñas de sus primeros libros, artículos, audio y más
Joyce Carlo Oates on John Updike: John Updike's American Comedies
(Mauricio Salvador)

Un blog que parece interesante

Holden McCoulfield

13 de febrero de 2005

E Books


De suplementos


La Revista Ñ, del periódico Clarín, dedica su último número al boom de la literatura fantástica en Argentina.
La Jornada Semanal, no dice nada.
La Revista de Libros, de El Mercurio, publica una interesante entrevista con Jonathan Franzen.
David Logde, "La conciencia y la novela", también El Mercurio.
El suplemento del periódico La Nación publica una entrevista con Doris Lessing, además de otro artículo sobre Borges., "Borges en Galicia".
En Arena, del periódico Excelsior, de México, "La visión del conquistado. VS Naipaul". (Y más cuentitos de José de La colina, por si a alguien le interesa)
Confabulario no tiene una edición on line pero incorpora textos en un índice bastante nutrido.
(MS)

11 de febrero de 2005

NOTICIAS VIEJAS DESDE ARGENTIUM. Hoy: Un caso policial que necesita ser narrado

(La materia prima de un cuento.)

Ayer hubo un caso. Un despachante de aduana recibe un llamado en su oficina, le dicen que han secuestrado a un familiar y le piden un rescate. El secuestro no es real, este tipo de secuestros virtuales se han hecho cotidianos en Buenos Aires. Se trata de una trampa. Los "secuestradores" le indican el lugar de pago. El despachante de aduana va. Lo ven llegar en un auto importante y vestido con buena ropa. Eso les da otra idea. Retenerlo; practicar, ahora sí, un secuestro.
El despachante de aduana tiene un socio. Los malhechores llaman al socio, le exigen 10 mil pesos, poco más de 3 mil dólares. El socio del despachante de aduana reúne el dinero y se dirige al lugar donde le han indicado para realizar el rescate. Pero no hay nadie. Algo salió mal.
El despachante de aduana ha sido muerto en La Matanza, provincia de Buenos Aires, de un tiro en la cabeza. Los hechos, hipótesis mediante, han sido más o menos así: txt completo

Un paseo por Salon.com



Esta semana el NYtimes publicó un artículo para anunciar la inminente salida de David Talbot de la revista Salon. Lejos de enjaretarles cuántas ganancias obtiene y cuántas personas emplea, aquí una ligera muestra de los contenidos de la última portada online:

The Polysyllabic Spree, de Nick Hornby
From the author of "High Fidelity," a delightful celebration of the joys of reading that reminds us why most literary criticism is so bad.Un libro que reúne artículos publicados por Hornby en la revista The Believer, una manera diferente de acercarse a los libros.

The rebel in winter
The leader of the Zapatistas turns to pulp fiction to spread his message. But what power does fiction have to further a political cause?
Salon.com reseña la novela que el Subcomandante Marcos y Paco Ignacio Taibo publican estas semanas en la Jornada.

Jonathan Lethem lee "The glasses", de su última colección de relatos.
El cuento aquí Y el mp3 se baja aquí.

NOta: es posible que para acceder a los contenidos de Salon deban hacer un par de clicks en dos ventanas de publicidad, sólo eso.
(Mauricio Salvador)

Arthur Miller, 89


Arthur Miller murió ayer a los 89 años en su casa de Roxbury, Conn. La obra más conocida de Miller, Death of a Salesman, le valió la triple coronación el año de su estreno, elPulitzer Prize, el New York Drama Critics' Circle Award y el Tony Award.

10 de febrero de 2005

El hermano del alcalde, de Fernando Vallejo


En su bitácora Crítica & Ensayo, Javier Agreda reseña El hermano del alcalde, de Fernando Vallejo.

Mi hermano el alcalde, Fernando Vallejo (Alfaguara, 2004)

Hasta el pequeño pueblo colombiano de Támesis, cercano a la ciudad de Medellín, nos lleva Fernando Vallejo en su más reciente libro Mi hermano el alcalde (Alfaguara, 2004) para contarnos la aventura política de su hermano Carlos, un prestigioso abogado y diplomático. La historia se inicia con Carlos, en medio de unas fiebres tropicales, decidiendo lanzarse como candidato a la alcaldía, y está centrada en la descripción, irónica pero siempre festiva, de los folklóricos rituales electorales sudamericanos: promesas irrealizables, votos comprados, electores fantasmas, compadrazgos y negociados. Carlos es elegido alcalde (a pesar de su honradez) y su gestión, plagada de problemas económicos y judiciales, significa un gran progreso para la ciudad. Sin embargo, en las siguientes elecciones su representante es derrotado humillantemente.

Como en sus anteriores novelas, Vallejo parte de personajes y sucesos reales (su hermano Carlos fue alcalde por 3 años), añadiéndoles o simplemente exagerando determinados detalles, con los que Támesis termina convirtiéndose en algo muy parecido al Macondo de García Márquez: muertos que se levantan para votar, autoridades que recorren la región cargadas en hombros, ríos en los que los más pobres pescan los cuerpos de las víctimas de la violencia. También están presentes el acertado manejo del lenguaje, que reproduce literariamente el sentido del humor y la oralidad de los personajes; y la visión desencantada del mundo (ironías y diatribas) que se han vuelto las marcas más características y originales de esta narrativa desde La Virgen de los sicarios (1998).
Continúa aquí.
(MS)


Damned Old Graham Green, by Paul Theroux


Paul Theroux, uno de los autores de libros de viaje más reconocidos y autor de múltiples novelas y semblanzas (recuerden ese sobre el tío Vidia), publicó en octubre del año pasado este ensayo sobre Graham Greene en el NYTimes. No lo he leído aún pero supongo que algo interesante debe decir. Lo imprimo y después comento.

En el mismo NYTimes una de las tempranas reseñas que cubrieron el fenómeno de la última novela de Philip Roth, The Plot Against America. Un ensayo largo de Paul Berman.
Clave para NYTimes= waterlib water

Además:
Agosto, la nueva novela de Rubem Fonseca (noticia)
Entrevista con Umberto Eco con motivo de su nueva novela La misterios llama de la reina Loana (sic) Un fragmento aquí
2666, de Roberto Bolaño, recibe el premio Ciutat de Barcelona (noticia)
(Mauricio Salvador)

9 de febrero de 2005

Leer blogs tiene sus recompensas.


The short story is dead! Long live the short story! Esta una de las frases que con frecuencia se puede hallar en diversas revistas y blogs de Estados Unidos a la hora de celebrar la contundencia y vitalidad de la historia corta en el vecino país. Es una frase también, y si bien recuerdo, del magnífico John Cheever, uno de mis escritores preferidos.
El premio O Henry es sin duda uno de los barómetros literarios más importantes (junto al REA o al ASHAM) para la short fiction, y su principal benefactor sigue siendo el New Yorker cuyas historias han acaparado los premios O Henry de este año, lo mismo que los de la recopilación The Best American Short Stories Of The Year. Como un regalo que resulta demasiado generoso (tengo que admitirlo) aquí algunos de los relatos ganadores:

THE BRIEF HISTORY OF THE DEAD, de Kevin Brockmeier
WHAT YOU PAWN I WILL REDEEM, de Sherman Alexie
Refuge in London,de Ruth Prawer Jhabvala
A RICH MAN, de Edward P. Jones.
THE HIGH DIVIDE, de Charles D'Ambrosio

(Mauricio S)

8 de febrero de 2005

NOTICIAS VIEJAS DESDE ARGENTIUM. Hoy: Eloísa Cartonera


Es algo bastante difundido entre los tilingos intelectualosos de Bs.As. la editorial Eloísa Cartonera. Y con ello no es que pretenda decir que no soy tilingo. Tal vez lo sea, pero estas cosas de trabajar con las consecuencias de la marginalidad no terminan de cerrarme. No obstante, hay que decirlo, Eloísa Cartonera, librescamente parlando, hace lo que casi ninguna editorial: publicar sin pensar que hay un mercado en el estricto sentido de la palabra. Intuyo que su estrategia de mkt es clara: apuntar lisa y llanamente al mundillo de los esnobs -que en Bs.As. somos muchos!
Brevemente les cuento y ya enseguida escribo el link. En la República Argenta las cosas no están nada bien. Tampoco están bien en lo literario -la crisis no es solamente económica. Digamos que desde hace unos cinco años -tal vez sea un poco más, tal vez un poco menos-, las calles de todas las grandes ciudades argentas se ven pobladas, hacia los atardeceres, por carros tirados a sangre humana o equina, donde son cargados kilogramos de cartón que luego se venden a inescrupulosos que especulan con el hambre ajena -bueh, inescrupulosos o nuevos emprendedores que generan trabajo a quien no lo tiene; la teoría de la relatividad en la Argentina es muy probable.
Y Eloísa Cartonera es eso, una editorial que hace libros de cartón con cartoneros. Eloísa Cartonera les compra el cartón a los cartoneros -dicen que a un precio más alto que el de mercado- y listo, ya tenemos algo interesante entre manos: libros hechos a mano, pintados por artistas plásticos, firmados por autores más o menos conocidos como César Aira o Ricardo Piglia; libros únicos, sí, y detrás de los libros, para bien o para mal, la figura de los cartoneros y la figura más general del casi 60 por ciento de pobreza que carga la Argentina, esa misma Argentina que veinte años atrás no llegaba ni a la mitad de semejante guarismo.
Verán que en tierras peruanas se está generando algo parecido -así lo anuncia la pág. de Eloísa Cartonera. Y verán otras muchas cosas.
¿Mañana es mejor? Ver Eloísa C.
PD: He preferido no abrir juicios al respecto, me parece que no tengo todavía una posición, digamosló, sociopolítica, tomada al respecto. Y creo que no tengo ganas de tomarla. Viva Perón. (Jgcozzolino)

Un par de notas



Rehabilitating Macbeth
Ya sabemos cómo son los escoceses. Nunca están conformes. Siempre metidos en riñas de vecindario. Pues ahora el Parlamento sueco acaba de decidir que, con motivo del 1000 aniversario del nacimiento de Macbeth, es necesario restaurar la imagen del viejo Rey tan difamada por el mismísimo Shakespeare. "He was perceived as a good king who stabilized the country and has since been maligned by Shakespeare's play,'' said Alex Johnstone, one of the group seeking a commemoration of Macbeth's birth. "In a time of war, he unified the country and promoted Christianity.'' He said Shakespeare wrote to play to appeal to King James VI, who, he said, believed in witches. (Del NYTimes)

Ian McEwan hace de las suyas.
Ahora me entero que Saturday, la reciente novela de McEwan, transcurre precisamente el día de la mega marcha londinense en contra de la invasión a Irak, dos años atrás. McEwan ha dicho que eun principio se hallaba en contra de la invasión pero que una vez comenzada la campaña militar su punto de vista cambió al grado que le pareció una buena idea, ya que los marines estaban ahí, derrocar al detestado régimen de Hussein. "I did think whatever the reasoning of America for going in, history has offered us this chance to get rid of Saddam. If you decide you don't want that, it is probably a very reasonable view, but it is a vote for more torture, more genocide. It's a sombre, grave choice." Ahora nadie sabe si MacEwan será perdonado por perder piso y si su precipitado cambio de opinión será bien recibido por la clase lectora, aquella que salió a las calles a batir palmas en contra de la invasión. En cierto sentido, dice Clive Davis -el autor del artículo- estamos de vuelta en la era del panfletismo (opinión al alcance de un clic del mouse) y es precisamente eso lo que hace más valiosa la contribución de los escritores. Novelists — good ones, anyway — have to think; everyone else can simply have an opinion.
Clive Davis escribe para el Times London. Su blog es clivedavis.blogspot.com (Del Washintong Post)

7 de febrero de 2005

Para comenzar la semana




BECOMING THE EMPEROR
by JOAN ACOCELLA
How Marguerite Yourcenar reinvented the past, en New Yorker.

Ricardo Garibay, Obras Completas. La revista Proceso publica una semblanza de Ricardo Garibay con motivo de la aparición del noveno tomo de sus obras completas (¿nueve?). Por Armando Ponce.
Otra breve reseña de Villages, de John Updike, en (como siempre) The Guardian.

REVISTAS: Replicante, ideas para un país en Ruinas (México)
Palabras malditas, en su primer número de 2005 (México)

Laura Restrepo y su Delirio



Laura Restrepo, Delirio, Alfaguara, 2004

La colombiana Laura Restrepo (Bogotá, 1950) se hizo conocida por su participación en la política de su país (formó parte de la histórica comisión encargada de negociar la paz con el movimiento guerrillero M-19), y recién cerca a los 40 años de edad inició una exitosa carrera literaria como narradora. Sus novelas -La isla de la pasión (1989), Leopardo al sol (1993), La novia oscura (1999), entre otras- han merecido galardones como el Sor Juana Inés de la Cruz (1997), el Prix France Culture a la mejor novela extranjera publicada en Francia en 1998 y el Premio Alfaguara de Novela que acaba de obtener por Delirio (Alfaguara, 2004), su más reciente libro, una obra narrativa de calidad pero en la que resulta demasiado evidente la huella de otros autores.

Ambientada en la agitada Colombia de los 80's, Delirio cuenta la historia de Aguilar, un maduro profesor que al volver de un breve viaje encuentra a su joven mujer Agustina convertida en una loca delirante. Aguilar toma las cosas con calma y trata de averiguar cuáles fueron las circunstancias en las que Agustina perdió la razón. Para que los lectores entiendan mejor esa locura, la autora narra la historia principal entretejiéndola con otras tres: la de la infancia de Agustina, compartida con sus hermanos Joaco y el Bichi, tan diferentes entre sí; la del abuelo Portulinus, un músico alemán que emigró a Colombia huyendo de la locura; y la de Midas McAlister, narcotraficante amigo de Joaco y Agustina, y el vínculo de la familia con Pablo Escobar.

Dos de esas historias subalternas, se convierten en un despliegue de personajes y situaciones que actualizan las viejas propuestas de lo real maravilloso. La niña Agustina practica extraños ritos con objetos como la colección de fotografías pornográficas de su padre; y Portulinus está encerrado en su propio universo interior, confundiendo la gente y la geografía colombiana con mitos y recuerdos europeos. Por su parte, la historia de McAlister, introduce elementos propios de la llamada novela sicaresca colombiana, cuyo más conocido exponente es La virgen de los sicarios de Fernando Vallejo. En ambos registros la autora demuestra un sobresaliente dominio tanto de las técnicas narrativas como del lenguaje y la retórica pertinentes, desde las imágenes poéticas "maravillosas" hasta el humor negro y descarnado de los sicarios.
Con esa conjunción de tradiciones disímiles, Restrepo logra que su novela sea a la vez una saga familiar y un amplio retrato de la sociedad colombiana de los 80's; ambas, familia y sociedad, signadas por el caos y la locura: los delirios de Agustina (anagrama de angustia) se cuentan en paralelo con las excéntricas hazañas de McAlister (milagrero, por sus letras en inglés) y con una serie de atentados terroristas en Bogotá. Y los cuestionamientos de la autora van a la raíz de esos problemas, al manejo del poder: el machismo y la hipocresía reinantes en las familias de clase alta, las oscuras redes del dinero proveniente del narcotráfico, la corrupción de las autoridades y la sociedad colombiana en general.
Continúa aquí



lunes, septiembre 27, 2004
Crítica & Ensayo, de Javier Agreda.
Última reseña: El maestro de Petersburgo, de JM Coetzee.

5 de febrero de 2005

Contra la novela light


Revista Ñ publica una interesante entrevista a Mario Vargas Llosa además del primer capítulo de su nuevo libro,La tentación de lo imposible, que reúne los ensayos que fueron materia del curso dictado por Vargas Llosa en la Universidad de Oxford en abril y mayo de 2004. Aquí un adelanto en pdf que la revista da a conocer a todos sus lectores y de paso a los oportunista de The Art Of Fiction. (Mauricio)
Javier Agreda, publica una reseña completa del libro:

Además:
Carlos Fuentes, (que ya pedía a gritos aparecer en la bitácora) reseña la aparición de El escribidor intruso,una serie de artículos periodísticos de José Donoso reunidos por Cecilia García-Huidobro.
Camilo asciende y otros relatos, de Hebe Uhart, también en el suplemento de La Nación.
In the forest of the soul, un muy recomendable artpiculo aparecido en mi suplemento favorito The Guardian sobre Kenzaburo Oé. De verdad lo recomiendo.
También en The Guardian, una reseña más sobre Runaway, de Alice Munro, también muy recomendable.
(Mauricio)

PD. Si algún visitante considera que esta página es una porquería y desea mosrarnos como se hace el trabajo, puede mandar su colaboración a mauriciosalvador@gmail.com y la pondremos aquí con el debido crédito.

4 de febrero de 2005

Ni son todos los que están ni están todos los que son



¿No les parece que todo el tiempo se están reseñando libros de Anagrama por todos lados? No tengo nada en contra pero no estaría mal que se viera por otros lados. Mondadori-Random House
tienen esto para ustedes, que ya conocen de seguro, pero no tenía nada más que postear. The Next Generation, el proyecto Monmdaori de ofrecernos en español a la nueva y más joven y vigorosa narrativa estadounidense. Mientras tanto ya estoy leyendo ese libro que me regalaron de Chuck Palanhniuk. 15 autores, biografía, entrevista, reseñas, muy buen sitio. (Mauricio)

La última entrevista a Bolaño

(...)
-¿Cómo era el día que se hizo padre por primera vez?
–Era de noche, poco antes de las 12, yo estaba solo, y como no se podía fumar en el hospital me fumé un cigarrillo virtualmente encaramado en el artesonado de la cuarta planta. Menos mal que no me vio nadie desde la calle. Sólo la luna, habría dicho Amado Nervo. Cuando volví a entrar una enfermera me dijo que mi hijo ya había nacido. Era muy grande, casi calvo del todo, y con los ojos abiertos como preguntándose quién demonios era ese tipo que lo tenía en los brazos.
-¿Lautaro será escritor?
–Yo sólo espero que sea feliz. Así que mejor que sea otra cosa. Piloto de avión, por ejemplo, o cirujano plástico, o editor.Leer la nota completa. (J)

La restauración del Quijote

Feliciano Ortego y Aguirrebeña, autor de Filosofía Terapéutica Hidrológica, también escribió, en 1883, un libro de título tan largo como pretencioso: La restauración del Quijote. Estudio comparativo de varias ediciones y sus respectivas notas con un ejemplar de la de 1605 impresa por Juan de la Cuesta que contiene anotaciones, acotaciones y correcciones de puño y letra de Cervantes en los márgenes y cuerpo de la impresión (Barcelona). Poseo un ejemplar que heredé de unas tías abuelas santanderinas: es rojo, su tapa presenta letras góticas, filetes, tintas entre doradas, ocres y azules; al abrirlo hay una suerte de inserto donde, bajo la voz advertencia, en mayúscula, se lee... Seguir leyendo.
(Javier)

3 de febrero de 2005

The Seven Pillars Of Wisdom-O'Henry Prize


Uno de los libros más apacibles y bellos que he leído (pero que no he terminado; me quedé en la pág 124, tras el encuentro con Feisal)es Los siete pilares de la sabiduría (Ediciones B). Tras la ocupación de Irak las fuerzas armadas de los EU no sólo mandaron a sus muchachos al frente repletos de equipo ultramoderno para matar al "enemigo" sino que también les porporcionaron una lista de cien libros que sería bueno leer mientras descansas en algún techo solitario con tu rifle al alcance. Uno de esos libros (el no. 2) es el bello libro de Lawrence. La lista continúa con manuales, historias de vietnam y de arabia, etc etc, lo que podría esperarse de estos buenos gringos. The Insider tienen la crónica. Esto nada tiene que ver con la bitácora, por cierto.

Lo que sí tiene que ver es que se ha anunciado al ganador del O'Henry Prize for Short Fiction, Ron Rash, por su cuento "Speckled Trout". Más noticias después.
El premio O'Henry es uno de los más prestigiosos en EU. Ernest Hemingway, Dorothy Parker, F. Scott Fitzgerald, James Thurber, Woody Allen, Mary McCarthy, Alice Walker, J.D. Salinger, Joyce Carol Oates, E.L. Doctorow, John Irving and Stephen King, son algunos de los ganadores.
(Mauricio)

1 de febrero de 2005

The Other Sontag


Es cierto, si se habla de Susan Sontag se habla, primeramente, de su batalla por diferentes causas que van desde el respeto a los derechos civiles hasta la lucha contra el sida o la guerra imperialista. Lo que no está mal. Sin embargo, aquí un recuerdo de su fantástica aportación al desarrollo de la historia corta americana. Cuentos que anunciaban -al lado de los descubrimientos de Michaels y de Barthelme- la madurez de la historia, por así decir, posmoderna en EU. "The way we live now", un cuento de voces afligidas que reflejan la angustia de los infectados por el sida, ha sido incluido en The Best American Short Stories Of The Century, compilado por Katrina Kenison y John Updike.

Además:


Kenzaburo Oé: 70 años:
Conversation with Kensaburo Oé:
Background
Being a writer
Finding a voice in tragedy
The artis as healer
A writer's theme
Conclusion