No se trata de un plagio ni de un escritor menor. Hablamos de Ricardo Piglia y hablamos de Editorial Planeta. Pero por favor, antes de seguir, que nadie tome esta noticia como chicana personal para justificar su propio fracaso. Los concursos, creo, todavía siguen siendo un camino, de los pocos que le quedan al escritor hispano-escribiente para darse a conocer. Será verdad que hay arreglos, que importa el mercado, que las editoriales fabrican libros como frascos de mayonesa, todo lo que quieran, pero, así y todo, peor es nada.
Brevemente:
Ocho años atrás Ricardo Piglia concursa, con seudónimo, en el Premio Planeta de la Argentina. Y gana. Y nomás gana comienzan sus correveidíles las malas lenguas. Que Piglia ha puesto a un personaje que ya es común en sus novelas, que hay guiños de Piglia al jurado, que Piglia ha escrito para ganar plata, etc., etc. Ricardo Piglia, guste o no guste su estilo, es uno de los escritores fundamentales de Argentium; digamos que representa uno de los paradigmas más nombrados (el otro es Juan José Saer; esto, por lo menos, y hasta hace unos años, dentro de los ámbitos académicos que sostienen clasificaciones absurdas donde pareciera ser que o se es de River o se es de Boca). Ocho años atrás, se dice, ya tenía contrato con Planeta. Ese presuntamente es el motivo fundamental que inauguró un juicio que hoy termina, y que, es palmario, generará una inútil monserga sobre si los premios literarios son justos o injustos, claros o nublados, amarillos o marrones, limpios o inmundos, marxistas o capitalistas, y así sucesivamente.
Dice esto Página 12.
Y estos dos, éste y este otro son, respectivamente, querellante y parte del ser querellado.
Desde la triste y dopante Argentium, buenas noches. (JGC)
Condenan al escritor de "Plata Quemada" a indemnizar a otro novelista
Brevemente:
Ocho años atrás Ricardo Piglia concursa, con seudónimo, en el Premio Planeta de la Argentina. Y gana. Y nomás gana comienzan sus correveidíles las malas lenguas. Que Piglia ha puesto a un personaje que ya es común en sus novelas, que hay guiños de Piglia al jurado, que Piglia ha escrito para ganar plata, etc., etc. Ricardo Piglia, guste o no guste su estilo, es uno de los escritores fundamentales de Argentium; digamos que representa uno de los paradigmas más nombrados (el otro es Juan José Saer; esto, por lo menos, y hasta hace unos años, dentro de los ámbitos académicos que sostienen clasificaciones absurdas donde pareciera ser que o se es de River o se es de Boca). Ocho años atrás, se dice, ya tenía contrato con Planeta. Ese presuntamente es el motivo fundamental que inauguró un juicio que hoy termina, y que, es palmario, generará una inútil monserga sobre si los premios literarios son justos o injustos, claros o nublados, amarillos o marrones, limpios o inmundos, marxistas o capitalistas, y así sucesivamente.
Dice esto Página 12.
Y estos dos, éste y este otro son, respectivamente, querellante y parte del ser querellado.
Desde la triste y dopante Argentium, buenas noches. (JGC)
Condenan al escritor de "Plata Quemada" a indemnizar a otro novelista



















