30 de abril de 2005

The Paris Review




Por estos dias la bostoniana The Paris Review acaba de colocar varios de sus contenidos (ademas de las famosas entrevistas) para consultarse completamente en linea. En el numero actual Aleksandar Hemon (el bosnio que tras la guerra debio permanecer en EU y escribir en ingles, y que hoy es un joven maestro) le sigue el rastro a un anarchista en From Chicago to Chisinau; relatos de A.S. Byatt, Hiromi Kawamaki, y Jack Living.
(ms)

27 de abril de 2005

Murió Roa Bastos.


Hasta ahora tengo tiempo para colocar la noticia. Desde hace una semanas se venía hablando de los problemas de salud de Roa y Bastos y de la historia ésa de su asistente. Finalmente murió. En el Moleskine de Iván Thays encontrarán esta nota. Javier, con su peculiar estilo, también colabora en su blog.

Tomás Ely Martínez, Roa Bastos todavía está aquí.
Se rompió Augusto y no hay repuesto. Nota en Crónica.


26 de abril de 2005

Novísimos cuentos de la República Mexicana



Puede parecer un asunto menor, pero acaba de aparecer una nueva colección de "narrativa joven mexicana", esa cosa fugaz: la antología Novísimos cuentos de la República Mexicana, compilada por Mayra Inzunza (quien también escribe un prólogo extenso, y ofrece notas y bibliografía) y publicado por el Fondo Editorial Tierra Adentro.
      El libro, como Dispersión multitudinaria (Joaquín Mortiz, 1997) de Roberto Max y Leonardo da Jandra y varias otras colecciones de menos fama, reúne a narradores de menos de cierta edad (35 años, en este caso) y busca dar un panorama "actual", una imagen de lo que se escribe "ahora". El libro, también, propone dos novedades: la primera, que se eligió a un autor o autora de cada estado del país más el Distrito Federal, lo que por un lado muestra los males del centralismo (la mayoría de los antologados se han destacado tras publicar en o mudarse a la capital) y por el otro da a pensar en que, al contrario de lo que podría haber sucedido en otro tiempo, mucho de lo mejor que se publica en el país se nutre, por lo menos, de experiencias vitales y literarias que no tienen como eje al D.F.; y la segunda, más importante, que se dio cabida a cuentos en el sentido tradicional, pero también a minificciones y a los elusivos relatos "posmodernos", que se diferencian sobre todo por sus estrategias intertextuales y metaficcionales.
      Podría dar aquí una lista de los textos que más me gustaron. Podría decir también que, como ocurre en la antología de Max y da Jandra, lo que más claro se ve es la enorme distancia que hay entre los estilos e intereses de todos los reunidos (y, por extensión, de todos los escritores en el mismo rango de edad), y la ausencia, salvo contadas excepciones, de experimentos radicales, de búsquedas claramente personales. Pero sería repetir el cliché de todas las reseñas que se han ocupado, al menos desde los años ochenta, de antologías semejantes. Vale más decir que este libro es el primero, hasta donde sé, que deja de lado la imagen que cuesta a Dispersión multitudinaria su mayor desacierto, es decir, la del devenir de la literatura como una línea recta, una sucesión o un progreso, un trenecito de obras y de escuelas. En vez de lamentar o ignorar que esta imagen no sirve, cuando menos, desde principios del siglo XX, Inzunza es consciente de que la literatura actual es un campo, más que una trayectoria, y se preocupa por marcar sus fronteras históricas y formales.
      La antología tiene, además, la virtud de lanzar una advertencia: muchos de los escritores reunidos están por dejar atrás la "juventud", al menos como se entiende (precisamente, menos de 35 años) en el establishment cultural de México. Mientras que algunos narradores nacidos en los sesentas están ya "colocados" en el panorama de las letras en lengua castellana (y algunos, incluso, escriben libros que valen la pena), el avance de la "generación" siguiente, la de los setenta, parece más vacilante y más incierto. El libro, que se deja leer y contiene numerosas ideas intrigantes, puede disfrutarse sin más consideraciones, pero es también una piedra miliar: los escritores de la última camada mexicana se aventuran más lejos de sus precursores (y de los hábitos comodones de muchos de ellos) pero aún falta ver si podrán dar, con firmeza, el siguiente paso, a pesar de las carreras ya alentadoras de algunos de ellos.
      (Hay pocas notas en la red sobre el texto, y la mayoría son meros avisos de alguna presentación, como la que tendrá lugar hoy por la tarde en el Palacio de Bellas Artes. Volveré a esta nota para agregar reseñas, cuando aparezcan.)

(Alberto Chimal)

'FOLLIES', de Ann Beattie


Acaba de salir ya la reseña del nuevo libros de historias de Ann Beattie, la mítica minimalista que junto a Richard Ford y Raymond Carver vio el florecimiento de la historia realista y sorprendente de los ochenta y principios de los noventa. Michiko Kakutani hace la reseña para el NYT.
Featured Author NYT
Anne Beattie
(ms)

25 de abril de 2005

Lucky Girl


Se dieron a conocer los nombres de las finalistas para el Orange Prize for New Writers (sólo mujeres), con muchas sorpresas, incluyendo la aparición de un primer libro de historias cortas y una novela para niños. Como esta bitácora fue pensada inicialmente para reseñar los libros y eventos ligados al cuento o relato, el apoyo va para Nelly Fraudenberger cuyo primer libro de historias, Lucky Girls, ha sido consistentemente bien recibido por la crítica de todas partes. El New York Times, el Washintong, Villages Voices, y SFChronicle. La mejor nota es sin duda ésta de Powells.com, Too Young, Too Pretty, Too Succesful. Nelly hizo su debut en el 2001, cuando el New Yorker (y ella sólo tenía 26) la publicó en su número especial de verano para autores que no habían publicado un libro. Si ven la foto de Nelly (o las portadas que hizo para Vogue o Elle) seguro no van a creer que escriba tan bien. No obstante, el consenso no fue tal, y la calificación de The Complete Review, fue "B: has some surface appeal, but too little depth"


Lista para el Orange Prize:
Diana Evans for 26a (novel)
Nell Freudenberger for Lucky Girls (short stories)
Meg Rosoff for How I Live Now (novel for children)
(ms)


Convocatoria:
Si de casualidad hay alguien por ahí interesado en formar parte de esta bitácora con reseñas sobre libros de narrativa corta, puede escribir a mauriciosalvador@gmail.com para enviarle la invitación.


20 de abril de 2005

"I Got A Scheme!". The words of Saul Bellow, by Philip Roth.



"On a summer afternoon in 1998, while I was visiting Saul Bellow and his wife, Janis, in their rural Vermont home, I proposed to Saul that he and I do an extensive written interview about his life’s work. We had been talking for hours on the deck at the rear of the house, along with other friends who’d driven to Vermont to see the Bellows..."

Un bello retrato del autor de Humboldt's Gift, de la mano de su gran amigo y "discípulo" Philip Roth.

(ms)

17 de abril de 2005

Pudor: el sitcom llevado a la novela


En su blog Crítica & Ensayo, Javier Agreda deja la siguiente reseña.

Santiago Roncagliolo. Pudor (Alfaguara, 2004)


La intimidad de una familia limeña de clase media vista a través de la pantalla de su propio televisor y narrada por nuestro "Nuevo talento literario"

Santiago Roncagliolo (Lima, 1975) ha ejercido el oficio de escritor en sus más diversas variantes: guionista de televisión, negro literario, periodista, traductor, autor teatral. Pero es en narrativa donde más ha destacado, con sus libros El príncipe de los caimanes (novela, 2002) y Crecer es un oficio triste (cuentos, 2003) que le valieron ser elegido por una cadena de librerías españolas (país en el que actualmente reside) "Nuevo Talento" literario del año 2003. A esos libros se suma ahora la novela Pudor (Alfaguara, 2004), que figuró entre las cuatro finalistas de la última edición del premio Herralde. Continúa reseña aquí.

Otras reseñas de Javier Agreda:
Edwards, entre el testimonio y la ficción.

Mas sobre Bellow
El legado de Bellow, por Rodrigo Fresan (el mismo)
Opinan sobre Bellow, Varios (opiniones de colegas)
Saul Bellow, the author of the modern world, Boyd Tonkin, edtor literario de The Independent
Una peque;a anomalia de Chicago, Juan Forn
Rereading Saul Bellow, by Philip Roth

(ms)

14 de abril de 2005

Remember this guy?


En mi paseo acostumbrado por los periódicos y revistas encontré éste artículo de The Guardian
que se mueve entre las tribulaciones diarias de Carver y los elementos que comenzaron a poblar su poesía en la última década de su vida. Yo me lo leí de pasada. Pero ha sido un buen pretexto para recordar a este fabuloso escritor que revivió (al lado de otros como Ann Beattie, Richard Ford, o Tobias Wolff) el glamour que la historia corta había vivido en la época de Papá Hemingway. En México se leyereon mucho sus tres primeros libros, pero muy poco los dos últimos, incluyendo el póstumo Call Me If You Need. Mi impresión personal fue que la lectura que se hizo de Carver fue plana como una tabla. Él mismo hablaba del cambio que se dio en su narrativa cuando escribió Catedral, del libro con el mismo título, y Tres rosas amarillas y Llámame si puedes muestran una evolución clara en su narrativa.
Aquí algunos links sobre él y sobre su obra.
El hombre que reescribía a Carver, Alessandro Baricco
Agradecimiento, José María Conget
Como agua del cielo de Carver, Enrique Vila-Matas
Two interviews with Raymond Carver
Llámame si me necesitas, por Raymond Carver

(Mauricio Salvador)

PD. Cualquier vínculo para enriquecer este post favor de dejarlo en los comentarios.

12 de abril de 2005

Mil mamuts. Revista trimestral de cuento latinoamericano


"Mil mamuts nació de las ganas de hacer y de leer una revista de cuento y del vacío que actualmente hay en ese sentido. Aunque suele hablarse de una importante tradición cuentística en nuestros países, nadie parece prestarle demasiada atención al asunto. La mayoría de las grandes editoriales, los concursos y los suplementos de los diarios se dedican en forma casi exclusiva a la novela. Y, aunque parezca insólito, no hay revistas de cuento en Argentina: las que existieron durante los ’80 (Puro cuento o El péndulo, por ejemplo) dejaron de existir hace más de 10 años."

Es curioso que mientras la revista Atlantic Monthly ha dado un no definitivo a la ficción (excepto por su "especial de agosto"; gracias, chicos), en América Latina y España se estén intensificando los esfuerzos para promover el cuento. Con un poco de atención ya no parece tan curioso, en parte, porque la promoción del cuento latinoamericano siempre ha existido y sólo es por el contraste de un silencio temporal que estos esfuerzos nos parecen nuevos y frecos. En Estados Unidos la tendencia a quitarle espacio a la ficción breve es ya una realidad. No es sólo que el Atlantic Monthly haya decidido darle prioridad al periodismo sino que muchas de las revistas clásicas han disminuido el espacio que le dedicaban a la ficción. Durante la época dorada del New Yorker se publicaban tres o cuatro historias en cada número y eran necesarios cinco editores de ficción, algo difícil de creer. Por supuesto esta perspectiva engaña. Porque a falta de los espacios tradicionales se han creado nuevos y lo que algunos críticos ven como el "crepúsculo" del relato en EU otros lo han visto como un período que ni siquiera la época Hemingway soñó: una época (desde los noventas para acá) más variada, más experimental, más divertida y mucho más irónica. Lo extraño, para mí, es conocer mejor los avatares de la cuentística norteamericana en vez de la latinoamericana. La razón, por supuesto, es que durante una época, precisamente mucha parte de la época que me ha tocado vivir, se acallaron los espacios que durante un tiempo le dieron espacio y seguimiento al cuento mexicano o argentino o español o peruano. En ese sentido es que la aparición de sitios web y revistas dedicadas al cuento parecen una contribución invaluable.

Mil mamuts es una revista argentina dirigida por Alejandro Larre y Salvador Biedma dedicada por entero al cuento latinoamericano. En su primer número han publicado cuentos de Argentina, México, Perú y Uruguay, y dedicado un dossier a Samantha Schweblin, una joven cuentista argentina.
Salvador Biedma me contestó algunas preguntas por mail que reproduzco aquí. Las dos primeras, lo acepto, son francamente confusas por lo que el amor propio me ha llevado a no dejarlas aquí, lo siento, aunque las respuestas de Salvador sí están, iluminando de pasada lo que intentaba preguntarle.
Con esta breve noticia damos la bienvenida a un proyecto que me es especialmente grato. Algo que hacía falta. Ciaociao.

MS:
SB: La situación de la literatura en Estados Unidos es muy diferente a la situación aquí. Ellos tienen una concepción muy distinta del escritor: allá el escritor es siempre –o casi– un escritor profesional. En Latinoamérica, en cambio, el escritor –a menos que sea muy reconocido o que se dedique a ciertas “regiones” literarias como puede ser la literatura infantil– es siempre un amateur, alguien que escribe (y lee) en los ratos libres, mientras trabaja en otras cosas para ganar dinero. Por eso, justamente, muchos autores latinoamericanos han sido o son periodistas, porque el periodismo gráfico se identifica, en cierta medida, con la literatura (en ambos se trabaja sobre la palabra). Eso hace que la infraestructura yanqui sea muy diferente a la nuestra. A nosotros, en la revista, algunos autores nos han agradecido por no cobrarles la publicación. Por otro lado, las editoriales son cada vez empresas más grandes y cada vez se preocupan más por sacar libros masivos –que, aunque vendan mucho en un determinado momento, pierden valor inmediatamente–. Y un libro de cuentos es muy difícil que sea un potencial best-seller, es como si se resistiera a la venta masiva. Habría que ver qué pasaría si una editorial latinoamericana se dedicara, como la española Páginas de espuma, a publicar sólo cuento. Lamentablemente (lo mismo pasa en muchas otras ramas de la industria), las editoriales chicas –que cuentan con un trabajo más artesanal, más dedicado, más arriesgado muchas veces– han ido cerrando y las editoriales grandes, cada vez más grandes, están interesadas casi únicamente en vender. Ya casi no hay editoriales que se pongan del lado del lector –que para leer tiene que gastar mucha plata– y publiquen libros buenos y baratos. Las editoriales grandes quieren vender libros en forma masiva, y los libros que se pueden vender en forma masiva no son siempre los mejores. No porque el común de la gente no pueda o no quiera leer buenos libros, sino porque los best-sellers tienen que tratar un tema vendible, en forma vendible, con un autor con cara de vendible, etcétera, con lo cual termina importando sólo un aspecto que es exterior, que no está relacionado con la literatura en sí.

MS:
SB:
No entiendo muy bien la pregunta. No sé si lo que respondo te servirá. Veamos. Creo que hay mucha gente a la que le gusta el cuento, que lee a Borges, a Cortázar y a algunos otros, pero se queda ahí, no sigue leyendo cuentos porque no sabe quién está publicando y nadie le recomienda un libro o un autor. Pero a esa gente que ha leído a Borges y a Cortázar seguramente le gustaría leer libros de cuento de nuevos autores. Si el cuento no tuviera lectores, no se venderían las antologías que se publican con autores reconocidos. Pero me parece que la cuestión también pasa por otro lado: la novela suele ser más digerible y más fácil de vender (esto no indica que sea un género peor que el cuento ni nada por el estilo). Entonces, al ser más digerible, también es más fácil de presentar, de reseñar, de sugerir. Si le preguntan a un librero por un libro, es más fácil decir de qué trata una novela que hablar de un libro de cuentos. Si un periodista tiene que reseñar un libro, le va a ser más fácil reseñar una novela que un libro de cuentos. Si una editorial tiene que presentar una obra a los posibles compradores, le es más fácil presentar una novela. Es más sencillo hablar de una trama que en principio parece ser única. Decir, por ejemplo, que un libro trata sobre el robo de la Gioconda. Eso es mucho más fácil de reseñar, de recomendar y de presentar que un libro de cuentos.

Continúa entrevista aquí:

(Mauricio Salvador)

4 números 33 dólares, incluidos gastos de envío. Escribir a prensa@milmamuts.com.ar

8 de abril de 2005

"As short as you can"


Aseguro que cada vez que me voy a la cama intento tener en mente que cantidad no es lo mismo que calidad. De hecho, creo que siempre lo he tenido presente. Y eso todos lo sabemos. La cuestión no es caer en debates sobre la cantidad o la calidad. Una novela de Philip Roth se te pasa volando mientras que una página de Revueltas te consume medio día (nada de escándalo por esto, per favore). Como dijera Nick Hornby, "Aceptémoslo, chicos, si es demasiado largo (1 ó 100) es malo; si es demasiado corto (1 ó 100) es bueno". Pero ahora mismo me estoy preguntando por qué se dan todas estas opiniones. Hace sólo unos momentos me acabo de enterar que un bastión de la ficción breve acaba de cerrar sus puertas a la ficción. El Atlantic Monthly, que contempló el nacimiento de casi todas las estrellas de la narrativa norteamericana, acaba de anunciar que no publicará más narrativa porque sus intereses actuales (dada la situación mundial) necesita más y más de la actividad periodística. Entre otros, Henry James y Mark Twain publicaron sus primeras historias en la revista. Lo cierto es que los editores y el dueño actual no quieren perder ni un centavo en esta multimillonaria revista. Y dan por supuesto, claro, que la ficción (al menos la ficción breve: una opinión muy en consonancia con la actitud actual de las editoriales) tiene poco que ofrecer a los lectores. La cuestión abarca, también, a si los lectores quieren tomar algo de dicha ficción. Muchos historiadores ven como uno sólo a los dos grandes conflictos del siglo XX Y prácticamente todos están de acuerdo en que no ha habido hecho más estremecedor en toda la historia humana. Y durante esta convulsa y terrible etapa de la humanidad fue que se escribió mucha de la literatura que hoy amamos y gozamos. La carta del editor del Atlantic dice que la velocidad del mundo de hoy y las noticias que se generan requieren de más periodismo para abaarcarlos. Lo que dice es que, dentro de su visión, la ficción no trasmite ningún tipo de noticias. Una intuición siempre me corrió por la cabeza y no sé si lo leí en los diarios de alguien o si me vino a raíz de la lectura de un ensayo de Bellow. La intuición tiene que ver con el avance que el periodismo tuvo sobre la ficción breve. No sé en qué consiste dicha intuición pero la factualidad que tanto odian algunos puristas fue en su momento la manera en que la ficción breve compitió arduamente contra el periodismo. Hoy los periodistas (los buenos, al menos) son capaces de escribir historias que dejan una experiencia imborrable, algo que la ficción tenía como enteramente suyo. John Updike dice que lee una historia para encontrar noticias humanas y no consistencias históricas, algo así. Y en el famoso y bello postfacio a sus historias reunidas, Saul Bellow (que murió hace dos días; hay que decirlo), se pregunta en cierto modo si el escritor, hoy día, debe mirar como el enemigo las tendencias de la moda, la publicidad, el porno, la guerra, todo eso. Y su respuesta es no. Y agrega que el lector ha sido engañado una y otra vez por escritores que le prometieron algo bello y terminaron dándole nada. Y abusar de esta generosidad del lector es tanto como el abuso que cometen las empresas dedicadas a llamar la atención de una persona por todos los medios posibles. Pero este lector lo volverá a intentar. Y –dice Bellow, aunque no con las palabras exactas-, el escritor que comprenda esto –porque ha vivido las mismas privaciones y los mismos engaños-, deberá garantizar al lector desde un principio que leerle será llevadero y memorable. Debe ser consciente de que todo lo que salga de su pluma tocará al lector en algún órgano de su cuerpo. Y no abusará de su tiempo, no lo hará leer páginas en las que sólo quiere comportarse fatua o inteligentemente. Escribirá tan corto como pueda. Pero escribir corto no es escribir dos o tres líneas ingeniosas. Escribir corto es escribir 100 o 2000 páginas donde las noticias humanas alcancen al lector. Escribir largo es (ya sean 1 o 1000 páginas), ser aburrido, pecado mortal.

(Mauricio Salvador)

7 de abril de 2005

Farewell, Saul Bellow


Aquí van un montón de links sobre Bellow. Abajo, la nota de Daniel.

Un nuevo artículo sobre Bellow. Editing Saul BellowThe novelist was a wizard with a dark side.

Master of the universe, de última hora, Ian McEwan envía este artículo al NYT

Featured Author: Saul Bellow
El especial que The New York Times dedicó a la obra de Bellow que abarca desde 1947 hasta 2000. Reseñas de todos sus libros y semblanzas de Michiko Kakutani y otros. Muy completo.

The Art Of Fiction. La entrevista que Yhe Paris Review hiciera a Bellow en los sesenta.

The Republic Of Letters: Revista literaria fundada por Bellow y Keith Botsford. Con pocos contenidos en la red. Pero muy atractivo. Con ensayos sobre Sebald y otros disponibles. Una revista esencial en los últimos tiempos. En su número corriente tiene (disponibles online) cartas cruzadas entre Bellow y Dylan Thomas.

The Saul Bellow Society: Todo sobre Bellow, aunque se necesita suscripción para ingresar a muchos de sus contenidos.

Nobelprize.org
El discurso de Bellow tras recibir el premio nobel.

SAUL BELLOW (1915-) The Guardian. Una compilación del diario The Guardin, con artículos, reseñas, y ensayos sobre Bellow.

Don't call him mellow Bellow. Martin Amis. Un hermoso ensayo de Martin Amis con propósito de la aparición de la novella The Actual.

The Twilight Of The Old Goats. The Salon.com publicó hace tiempo un artículo sobre Mailer, Roth y Bellow. Excelente, segun yo. Ya lo leo.

Saul Bellow, Poet of Urban America's Dangling Men. Michiko Kakutani sobre Saul Bellow. Calientito.

The Joy of Text, Saul Bellow y Joanna Coles hablan de literatura, vida y mujeres.

En Findarticles, por supuesto, encontré mucho sobre Bellow. Aquí lo que más me llamó la atención:

Writers, intellectuals, politics: mainly reminiscence - Saul Bellow, communist intellectual, by Saul Bellow

LITERATURE: The Next Chapter, by Saul Bellow

Dialogue: As seen from the ground, by Saul Bellow

'Writers have a third eye.'by Philip Roth

Martin, by Evelyn, out of Saul, by Robert Winder

Bellow par, en The Guardian.

Longing to go home, también en The Guardian a propósito de Collected Stories.

Life and Saul, reseña sobre Ravelstein

Saul Bellow the latest dead famous person,en Blogcritics.org

BLOGS

James Tata, la mejor cobertura en un blog

Saul Bellow, Novelita blog.

Saul Bellow. El que no lo sabe.

This isn't a good month to be famous, A list of thinsg trown five minutes ago.

Damn, another one, BMW for Peace

PLanet Bellow, Rip, TeleRed Bring the Ebooks Home

On Saul Bellow's Nobel Lecture, Amar Deep Singh


OBITUARIOS

Times Online.

The Independent: Saul Bellow: Author of the Modern World

Chicago Tribune: Bellow on his and our city

The Jerusalem Post: Bellow's journey

(Mauricio Salvador)



1 de abril de 2005

El efecto Eggers



With his journals, magazines, books, websites, CDs, readings, and other pseudo-happenings, writer and editor Dave Eggers has built a truly alternative literary culture. The flagship of Eggers's mini-empire, the literary quarterly McSweeney's, has published academic pieces on art next to killed bits from Saturday Night Live, and had covers that mimic scientific journals and pulp novels. His magazine, The Believer, ventures seamlessly from articles on subjects like reading Alexander Solzhenitsyn in the context of the war in Iraq to interviews with people like Errol Morris and Liz Phair.


A lo mejor ya es mucho joder con este tipo. Pero detrás del culto que se le rinde y del cotilleo que provoca la afamada McSweeney's, Dave Eggers conserva lo que le hizo volverse casi un ícono de la nueva generación de lectores ansiosos de escritores inteligente e irónicos, su innegable calidad literaria. No sé si me di a entender. Lo que digo es que este cabrón (perdón si alguien se ofende pero no me pagan por esto), sigue escribiendo historias de primer nivel. La historia que se publicó en New Yorker, "What we were" no la he podido encontrar. Pero para muestra aquí está What It Means When a Crowd in a Faraway Nation Takes a Soldier Representing Your Own Nation, Shoots Him, Drags Him From His Vehicle, and Then Mutilates Him
in the Dust
y Your Mother and I, de McSweeney's.

Claro. La nota es porque acaba de aparecer su nuevo libro de relatos, How We Are Hungry, y The Guardian (necesitamos colaboradores para hablar de otras cosas) tiene el artículo.

La otra noticia es que The Paris Review ha lanzado las entrevistas de los 70s. Entre otros se encuentra disponible la entrevista a John Cheever. Las entrevistas están en pdf.

(Mauricio Salvador)