23 de octubre de 2005

19 de octubre de 2005

Times dice...




Como todas las listas (hace poco puse aquí las mejores no sé qué de José Agustín) la revista Time publica otra más con las cien mejores novelas desde 1923, el año que la rveista salió a la luz. Como no soy un experto no puedo estar en desacuerdo porque ni siquiera las he leído todas. Algunos siguen queriendo mandar camino de Irak a Jonathan Franzen por aparecer en la lista. No está Gass, dicen. Lo mejor de la lista es que se puede leer la reseña original aparecida en el Times. La lista estápor orden alfabético. Bellow, Roth, Ellison. Me gustó esta lista, joder. Otra lista simpática es la de Donald Barthelme, que apareció en The Believer y cuyo post está en mi extinto blog.

Los 100 del Times
A - B
The Adventures of Augie March
Saul Bellow
All the King's Men
Robert Penn Warren
American Pastoral
Philip Roth
An American Tragedy
Theodore Dreiser
Animal Farm
George Orwell
Appointment in Samarra
John O'Hara... y continúa

Además esta reseña sobre la última novela de García Márquez por un poeta y crítico de primera calidad, Adam Kirsch.
***


Por la tarde leí el artículo de Ben Marcus y uno difícilmente puede estar en desacuerdo con la pasión que muestra por la literatura experimental. Cuando no se entretiene atacando a Franzen uno puede compartir muchas de sus críticas a las editoriales o a la postura divina de Franzen. Tiene razón cuando dice que el New Yorker no publica mucha ficción experimental, por ejemplo, pero la sensación general es que tanto Marcus como Ben se han creado una trinchera que no parece llevarles a ningún lado. La idea de "dificultad" de Franzen es totalmente comercial: el contrato escritor-lector, que reduce mucho los alcances de la literatura. Por su parte Ben Marcus no dea la posición del pobre auytor experimental al que nadie le hace caso, el escritor avant garde amenzado desde las alturas por el mayor vocero del nuevo estado de cosas, Jonathan Franzen. Siente que los escritores ambiciosos (experimentalistas) están amenazados de muerte. Dice Marcus:

"No matter my interest in reality, in the way it feels to be alive, and the way language can be shaped into contours that surround and iluminate that feeling: because I don´t write the conventional narrative language, and because I haven´t often foregrounded the conciousness of characters in my fiction, and livestockes those characters in a recognizable setting, I will never be considered a realist."


Y:

"The notion that reality can be represented only through a certain kind of narrative attention is a desperate argument by realist s themesleves..."


Y como coda:

"If literary titles were about artistic merits and not the rules of convention, about achievement and not safety, the term "realism" would be an honorary one, conferred only on writing that actually builds unsentimentalized reality on the page, matches the complexity of life with an equally rich arrengment of language"

Es interesante cómo en tan pocos párrafos Ben Marcus acierta a dar las dos definiciones de realismo que se ven por ahí, la de ser una simple convención, un conjunto de gestos aprendidos, y la de un impulso del que cualquier escritor (experimentalista, realista, posmodernista, etc) podría formar parte. El pecado de Marcus es joder tanto con el lenguaje. Lenguaje aquí y allá. Hay que morir por el lenguaje. Esa posición a veces resulta tan arrogante como la propia de Franzen. En fin, la cosa siguió por aquí...

Hace tres semanas, más o menos, James Wood escribió un artículo pro-realismo, éste, que pronto tendré en el nuevo blog: "Realismo literario, ¿qué coño es eso?"


Mauricio Salvador

???



Es triste decirlo pero últimamente son muchos los que piden un pasaporte canadiense para Jonathan Franzen. Hace no mucho publicó un artículo titulado "Mr Difficult", en el que ofrecía su top-13 de novelas difíciles y aburridas al tiempo que se atrincheraba para lo que se veía venir. La cuestión, que intentaré resumir luego en el nuevo blog -"Realismo literario, la última trinchera" o "Necesitamos un negro para explotar la bomba"-, es la pugna que Franzen se ha encargado de avivar más por su visión casi exagerada del realismo frente a lo que él considera los excesos del experimentalismo. Esta discusión germinó en su añejo ensayo de Harpers ("Perchance to dream: a reason to write novels") y en el que siguió, bastante años después: "Mr. Difficult: William Gaddis and the Problem of Hard-to-Read Books". En el número más reciente de Harpers Ben Marcus se ensaña con el autor de Las Correcciones en un artículo titulado "Why Experimental Fiction Threatens to Destroy Publishing, Jonathan Franzen, and Life as We Know It,".
Hace falta tiempo para comentar este lío. El plan es crear un blog con todos los ensayos posibles reunidos en un sólo blog para aquellos que gusten de la literatura norteamericana. Los ensayos que de una u otra manera han venido avivando esta discusión, desde el ensayo de los ochentas de Gardner, On Moral Fiction, hasta este último de Ben Marcus. Espero hacerlo poco a poco y animar la discusión. Cualquier propuesta es bienvenida y quien quiera volverse colaborador del nuevo blog "Realismo literario: vamos a morir" lo puede hacer.

Mauricio Salvador.

14 de octubre de 2005

Dos sobre el Realismo



En pocos meses han visto la luz dos libros que me parecen casi necesarios hoy día. El primero fue Realist Vision (amazon), de Peter Brooks, que James Wood reseñó en las páginas de The New Republic al tiempo que plasmaba su propia visión del realismo. Lo interesante para Wood es el proceso en que hemos llegado a desfigurar la idea del realismo como fuerza creadora y cómo hemos llegado al punto de creer que el realismo es exactamente lo contrario de lo que es, o podría ser. Hace un mes, más o menos, el propio Woods publicó una compilación de reseñas. Y cuando digo reseñas no me refiero a pequeñas notas con una broma al principio y otra al final, sino de verdaderas reflexiones sobre el arte y la literatura. El libro se llama The Irresponsible Self y pueden encontrar la reseña en el guardián. Espero escanear algunas reseñas de Wood y colocarlas en mi nuevo blog, "Realismo Literario, la última trinchera", o "¡Vete, John, déjame solo. Yo explotaré la granada!"

Un artículo de James Wood, The Slightest Sardin

Siguiendo la estela Pinter-Roth, The Paris Review tiene la entrevista que hizo hace tiempo en The Art Of Theater, y si pinchan aquí la pueden bajar. Mientras que The Village Voice publica otra reseña sobre la publicación de los primeros libros de Roth en The Library of América.
Y por último un artículo del otro polo norteamericano, Richard Ford, que encontré en Granta esta mañana: Where Does Writing Come From?

Mauricio Salvador

9 de octubre de 2005

La lección del maestro-Joder con los de la academia (update)



The Guardian publica un artículo de David Gooblar sobre la amistad Bellow-Roth y sobre la oportunidad que tuvo de humear en las cartas que Bellow escribió a Roth y que se encuentran en un archvivo de PR de la Biblioteca del Congreso. No se lo pueden perder.
Por otra parte, Library of América acaba de anunciar que la obra de Pihilp Roth contará ocho volúmenes que terminarán de editarse en el 2013, cuando Roth, cumpla 80 años. "If I make it so far".

Harold Pinter se ganó el Nobel. Pero sabemos que Pipik trabaja enconadamente en su ruinosa mansión de Connetticut.





Y en The Believer, publican una entrevista a Lorrie Moore, un paseo que va de su primer libro: Self Help hasta su actividad como editora, en el 2004, de The Best American Short Stories. Espero terminar pronto la traducción de People like that is the only people here.

Otra cosa.
A lo mejor a los de Basta de carátulas les interesa este artículo de John Updike titulado "Books and their covers" donde hace un simpático recorrido por la imagen de muchos diseños clásicos, como los de Penguin, los de American Library, o Everyman

Y un nuevo enlace a Sendalibros, desde Barcelona

6 de octubre de 2005

Viernes de lectura en la UNAM



Hola a todos. A partir de mañana comienza "Viernes de lectura" (en su primera etapa) en la Casa de las Humanidades de la UNAM (Av. Presidente Carranza, 162, entre Pino y Tres cruces, Coyoacán centro) de 6:30 de la tarde a 8:30 de la noche. El lugar es muy agradable, con mesitas y sillas cómodas, una velita al centro, galletitas y café. Sólo hay que pagar $25 pesos; nada es gratis en esta vida. Mañana comienza todo con la presencia de Carlos Montemayor que leerá fragmentos de su novela Las armas del alba. Después, cada viernes, tendremos a un autor diferente. Espero sinceramente que este proyecto funcione porque así podremos imponerlo como un espacio para vincular a los autores y los lectores de una manera menos rígida y jerárquica. Eso espero. Y quien sabe, quizá algún día invitemos a Paul Auster (¡por sobre mi cadáver!) o a Lorrie Moore (la invité a quedarse en mi casa -y en mi habitación- -pst!-) o a Xavier Velasco (Just kidding). La verdad es aquí soy un tipo bien tolerante. Soy el anfitrión así que si llegan entonados no hay problema siempre y cuando cooperen con sus 25 bolas. La próxima semana estará leyendo cuentos Guillermo Vega Zaragoza. Dios los quiere. Sean felices.

Ms.