25 de junio de 2006

Actualización


Acabo de actualizar mi otro blog estúpidamente llamado "Realismo Literario" con algunos artículos que tenía apartados. No todos tienen que ver siempre con el realismo literario pero sí con las aristas que ha provocado el debate en los últimos años. La recopilación que estoy haciendo no tiene ninguna pretención teórica ni mucho menos; más bien es todo lo contrario, una visión práctica del asunto. Y no sé, a lo mejor a alguien le interesa.

[]
David Amsden "The Perpetual Debut Novelist", en The Believer.
The publishing world, turned on its head in a self-defeating quest for marketable youth, prizes the potential of first novelists more than the seasoned graces of veteran talents. So what if a writer found a way to pen only inaugural efforts?
_________________________________________________________________

[]
Heidi Julaivitz "REJOICE! BELIEVE! BE STRONG AND READ HARD!", en The Believer.
Before I start outright lamenting, I’d prefer to take a sober look at the way we use book reviews, and how this use has changed as the book’s cultural status has diminished. I’m from the generation that grew up with the idea of “service,” one based less on a religious model than a business one, and thus, as an editor, I’m interested in who or what a book review best “serves.” The reader? The author? The culture? The critic?

________________________________________________________________

Laura Miller, "The war for the soul of literature", en Salon.com.
Two critics, one revered and the other almost universally reviled, protest that the literary world has been taken over by big, bad, "ambitious" novels.

______________________________________________________________

[]
Christopher Lehmann, "Why Americans can't write political fiction.", en Washington Monthly.
Whatever its many other deficiencies, American political reality has often seemed tailor-made for fictionalizing. Just consider the rich welter of issues and personalities that hover around our present-day national politics: Congress' special session on the Terri Schiavo case; the 2004 Swift Boat Veterans ads; the ongoing agons of the Valerie Plame case and the 9/11 commissions.

________________________________________________________________

[]
A. O. Scott, "In Search of the Best", en New York Times Book Review.
More than a century ago, Frank Norris wrote that "the Great American Novel is not extinct like the dodo, but mythical like the hippogriff," an observation that Philip Roth later used as the epigraph for a spoofy 1973 baseball fantasia called, naturally, "The Great American Novel."

________________________________________________________________

[]
Meghan O'Rourke, "Debating the Best American Fiction In praise of "small" novels.", en Slate.
The bias against the short novel has deep roots. The American novel (and American canon-making) has always been a highly self-conscious enterprise. The aim of our early writers was not merely to write a great work of art, but to make a great American work of art.

________________________________________________________________

[]
Laura Miller, "Sentenced to death", en Salon.com.
Literary critics get sluggish in the summer, when usually the most we're expected to do is come up with a list of "beach reads" and scan the fall catalogs. Slowly but surely, though, a response has materialized to B.J. Myers' long essay in the July/August 2001 issue of the Atlantic Monthly, "A Reader's Manifesto," subtitled "An attack on the growing pretentiousness of American literary prose."
_________________________________________________________________

[]
"Considering B.R.Myers'Reader's Manifesto", en Complete Review.
B.R.Myers' piece, A Reader's Manifesto, was published in the July/August 2001 issue of The Atlantic Monthly; [...] The piece made quite a splash, receiving wide coverage (for a literary issue) in the press -- both domestic and international -- and eliciting responses from a number of commentators.
_______________________________________________________________


[]
Robert McCrum "The end of literary fiction", en The Guardian.
What is 'literary fiction'? To many, it's the titles on the short list for the Booker Prize. To some, it's those serious-minded novels of high artistic intent by writers with a passionate commitment to the moral purpose of fiction. To others, it's a slippery piece of book jargon. It's certainly a label that's attracted its share of critical opprobrium. 'Literary' can be synonymous with 'highbrow', but I've heard 'pretentious' and even 'unreadable'.

12 de junio de 2006

Hermanocerdo 4


Editorial
Bobbie Ann Mason • Las historias de Gran Bertha
(traducción Mauricio Salvador)
Luis Felipe dos Santos Carvalho • Hoje Amanheceu Escuro
Javier González Cozzolino • 2003/2
Mauricio Salvador • Norte
Raúl Aníbal Sánchez • Dos días en Chihuahua
Joseph Roth • Marsella
(traducción de José Abdón Flores)
Juan José Saer • Obituario de HC
Ganadores del concurso de microrrelatos
Ilustración de portada: Agente Artehormiga

En medio de una guerra campal entre narcos, futbolistas y candidatos, o sea en el peor momento posible, lanzamos por fin el número 4 de Hermanocerdo. Las novedades no son muchas. Tuvimos ciertos problemas para confeccionar el número por la cantidad de material futbolístico que llegó a esta redacción virtual. No sabían los colaboradores que Hermanocerdo es una revista retrógrada y que excepción hecha de Javier González Cozzolino y Edgardo Dieleke, argentos, el resto del equipo editorial está conformado por muchachos que siempre fueron los últimos en ser escogidos para los partidos de la escuela. Aún ahora guardan un profundo rencor hacia el deporte que los hizo sufrir. No obstante, el número tiene un par de cosas interesantes. Para Hemingway el tema más grandioso de todos los tiempos era la guerra, y su ejemplo favorito fue siempre Guerra y Paz. El fenómeno de la guerra en Vietnam -uno de los tantos eventos desastrosos de la política exterior norteamericana-, trajo consigo una cantidad inmensa de producción artística. En los cuentos, la mirada de autores como Tim O'brien, Robert Olen Butler o Tobías Wolff, sirvió para que el mundo -y los norteamericanos en especial- cayeran en la cuenta de que la guerra no había terminado, al menos no para los antihéroes que pueblan sus historias, como es el caso de Donald, personaje de "Las historias de Gran Bertha", de la escritora norteamericana Bobbie Ann Mason. Javier González Cozzolino continúa su historia de lágrimas, "2003 (segunda parte)", obligándonos a preguntar ¿Escribirá Zamudio la crónica que le pide Sisca? ¿Dejará de joder Silvita con el asunto? Por su parte, Raúl Aníbal colabora con una breve crónica titulada "Dos días en Chihuahua" sobre la banalidad de la vida en una sociedad corrompida por la cerveza, el calor y los narcotraficantes de poca monta.
José Abdón Flores traduce un texto de Joseph Roth titulado "Marsella". Dice José Abdón: "En el otoño de 1925, Joseph Roth viajó por el sur de Francia, concretamente por Provenza. De tal viaje por las anheladas "ciudades blancas" de su infancia se derivaría una serie de artículos que aparecieron en el Frankfurter Zeitung durante ese otoño. En Die weissen Städte, libro donde se compilaron las crónicas de ese viaje, se encuentran las páginas más felices y eufóricas del escritor austriaco, pues, a su regreso, Roth se llevaría lo más precioso que una patria puede dar: la nostalgia."
Publicamos también los microrrelatos ganadores (y varias menciones) del premio convocado por Omegar Martínez el mes antepasado.
En la sección miscelánea incluimos un obituario con motivo del primer aniversario luctuoso de Juan José Saer.
Finalmente, cuentos de Luis Felipe Dos Santos Carvalho (Brasil) y Mauricio Salvador (México).


Descarga el número 4 de HC

7 de junio de 2006

7 de junio

Salimos temprano al laboratorio donde nos sacan sangre, nos toman la presión -60-90- y nos  educan sobre diversas cuestiones básicas de salud pública. Como llevamos ayuno de doce horas entramos al primer sitio decente que nos sale al paso y desayunamos. Luego vamos a un negocio de sillas y me compro una silla de oficina, roja, que promete ser una inversión adecuada. Ahora que son las 13:43, Robi y yo estamos muy cansados y necesitados de más azúcares. Toda la mañana ha estado marcada por el aburrido debate del debate. Cuando me preguntan por quién voy a votar, digo, sin miramientos, que por López Obrador. No toda la gente que conozco va a votar por el peje. Pero de eso se trata.
Ahora estoy sentado en mi nueva silla, con la cabeza dándome vueltas y el calor picándome en todo el cuerpo. Lo mejor que puede pasar es que el día se nuble y llueva un buen rato. A mi lado tengo Una casa para el señor Biswas. Hay pocas perspectivas para la tarde.




powered by performancing firefox



powered by performancing firefox

5 de junio de 2006

4 de junio

Un día pesado. Por la mañana Robi y yo peleamos por un asunto sin importancia. Luego, más tarde, encaprichado como siempre, me pongo a jugar Rome:Total War como una manera de hacerme de conocimiento clásico. "Aquel que huye, volverá a pelear" Menandro. "La victoria ama la prudencia" Proverbio latino, etcétera. Más tarde me siento al escritorio y en cuatro horas -y heroicamente-, termino la traducción de un cuento de Bobbie Ann Mason que irá en Hermanocerdo 4. No tengo más fuerzas para discutir así que espero que todo se resuelva bien. Todo el día ha sido nublado y me agrada mucho estar en casa, con suficiente café como para aguantar un sitio (otra vez RTW), y galletas con chispa de chocolate que Robi me compró por la tarde. Cuando pienso en sus argumentos y en mis argumentos creo que ninguno lleva la razón. Yo comienzo pero ella termina y usualmente su manera de terminar es ir con todo, sin misericordia. Ambos somos rencorosos y eso complica las cosas. Los planes para mañana son trabajar, seguir armando HC y leer unas cien páginas de Una casa para el señor Biswas. También tenemos planes de ir a una tienda especializada y ver si mi economía alcanza para comprarme una silla confortable. Mi sueño es tener una butaca de cine, con antebrazos para colocar el café y el refresco, un atril móvil, una pequeña tabla al frente (como las sillas para bebé) para poner la laptop y jugar Rome:Total War, y no muy lejos de un librero para que ni siquiera tenga que moverme para tomar un libro. Al final me conformo con una cómoda silla de oficina. No pido más. 


powered by performancing firefox

3 de junio de 2006

2 de junio

De hecho ya es 3 de junio y voy llegando. R se fue a una fiesta y yo aproveché para irme al Arrabalero (Dinamarca y Marsella, colonia Juárez). Me comí una empanada, y tome dos cervezas y un refresco. Luego tomé un taxi y durante el camino platiqué con el taxista sobre algunas canciones de migrantes. Me cuenta que vivió tres años en Estados Unidos y que hizo el viaje desde Sonora hasta Phoenix. Al llegar a casa R está en cama leyendo la versión italiana del Vanity Fair con Colin Farrel en la portada. Casi son las tres y mañana debo levantarme temprano. Entre otras cosas para preparar el desayuno.

PD. Terminé La mancha humana. Excepto por una parte medio pesada, me ha gustado mucho.


powered by performancing firefox

1 de junio de 2006

1 de junio

Abro los ojos y ya es junio. Salgo a la calle, y como me ha pasado los últimos tres días, la lluvia me cae encima y la gente  mi alrededor desaparece sin que me de cuenta. Se meten en algún lado y yo sigo ahí, mojándome. Por la tarde, aprovechando que Robertina fue a una venta de ropa voy a la nueva librería del Fondo con la esperanza secreta de encontrarme a algún conocido. Me compro Una casa para el señor Biswas, que debí leer hace mucho y no lo hice. Parece que mi librero experimenta una nueva fase de expansión: la semana pasada compré Stalingrado, de Anthony Beevor. Como soy un muchacho pobre compro ediciones de bolsillo que después pienso regalar. Casi termno La mancha humana, de Roth, y hace dos días terminé Everyman. Hoy por la tarde he recibido los siguientes regalos:

Cuatro bolsitas de chocolate de Oaxaca.
Una playera negra (para mi colección de playeras negras)
Chorizo, también de Oaxaca.

Todo esto se suma a regalos anteriores como:
tres pares de calcetines en oferta.
Una piedra verde "del trabajo" (ópalo, me parece) que busco desesperadamente.
Y una bolsa de café de Morelia.

Como siempre, vamos hiper retrasados con el nuevo número de Hermanocerdo, la revista de los campeones.


powered by performancing firefox