25 de febrero de 2007

Pequeño post

Bien, esta esla situación. Como Robi no está -llega hasta el miércoles- he logrado llegar a las 12:30 del día con sólo una taza de café (recalentado del de ayer, amargo, sin cuerpo) y en ningún momento me ha pasado por la cabeza la necesidad de comer algo nutritivo ni he pensado una sola vez en revisar el refrigerador y ver si hay suficientes verduras, fruta, leche y yogurt; tampoco he hecho planes para ir de compras y mucho menos me ha pasado por la cabeza la idea de hacer limpieza. Estoy en estado de gracia. No sé siquiera si voy a comer. O cenar. Y si se me llegara a ocurrir seguro puedo bajar y comerme cualquier cosa barata. Lo malo de este plan es tengo que ocupar mi tiempo de domingo. Puedo ir al cine, pero no quiero. Puedo leer, pero me justifico porque por la mañana leí una hora historia de México. También puedo pensar en mi prosa y trabajar en ello. Puedo comprar un libro, pero ya tengo muchos libros sin leer. En fin, es un poco desesperante intentar ocupar tu tiempo un lindo domingo soleado. Por supuesto puedo ir a bailar y a estas horas lo considero una posibilidad seria. ¿Pero mientras tanto? Puedo estudiar. Estoy estudiando un nivel más avanzado del Indesign. Puedo traducir. Ayer, antes de dormirme leí un cuento que va más o menos así. Tres personas se reúnen para cenar, dos mujeres y un hombre. Una de las mujeres tiene cáncer -nos enteramos de ello a los pocos párrafos-, y esa es la última cena, no sabemos por qué. La invitada -Susan, no muy muy amiga, pero sí de confianza-, dice: "¿Lo tienen todo bien planeado, verdad?" En fin, van a la cena, piden dos botellas de vino de 500 dólares. El narrador dice: "He would never drink this well again, Walter could not help thinking." Después regresan a la casa. El narrador nos dice: "It was in the uterus and had travelled from there to the lungs. In the end she had accepted." Y lo ha aceptado al grado de planear con su esposo su muerte. Susan intenta despedirse (yo tampoco querría estar ahí esa noche), pero Walter le pide que se quede. Walter sube a la habitación, donde Marit yace recostada. Prepara la inyección:

-Walter, she said.
-Yes?
-This is the right thing.
She reach to take his hand. Somehow it frightened him, as if it might mean an appeal to come with her.
-You know, she said evenly, I've loved you as much as I've ever loved anyone in the world - I'm sounding maudling, I know.
-Ah, Marit! he cried.
-Did you love me?
His stomach was churning in despair.
-Yes, he said, Yes!


Walter inyecta la aguja en su brazo. La ve irse, cerrar los ojos. Walter encuentra a Susan al volante de su auto. Le pide que no se vaya y ella entra de nuevo a la casa. Beben, él le desabotona la blusa, aunque ella se resiste. Luego la besa apasionadamente y nosotros, bobos que somos, nos damos cuenta que Walter y Susan son amantes. Al otro día, mientras preparan el desayuno -Walter espera hacer los trámites de la muerte de su mujer más tarde- ambos escuchan que alguien baja por las escaleras: "It was a footstep and then, slowly, another -Susan turned white - as Marit came unsteadily down the stairs." Marit:

-Something went wrong, she said.
-Are you all right, he asked foolishly.
-No, you must have done it wrong.
-Oh, God, Walter murmured.
She sat weakly on the bottom step. She did not seem to notice Susanna.
-I tought you were going to help me, she said, and began to cry.
-I can´t understand it, he said.
-It's all wrong. Marit was repeating. Then, to Susanna, You're still here?
-I was just leaving, Susanna said.
-I don´t understand, Walter said again.
-I have to do it all over, Marit sobbed.


Al final Susan y Walter no pueden continuar su relación. El fantasma de ella los persigue. El mundo es cruel. Pero más cruel es el narrador cuando dice: "Así es como ella y Walter se separaron, al ser descubiertos por su esposa." ¿Ah, así que de lo que se trataba era de saber cómo se separaron? Y ni siquiera dos palabras compasivas para Marit. De haber estado en el lugar del narrador esto es lo que habría hecho:


Así es como ella y Walter se separaron, al ser descubiertos por su esposa. Se vieron dos o tres veces más, por insistencia de él, pero sin provecho. Susanna no podía creer que Marit se hubiera recuperado en tan poco tiempo.
-La muy perra -solía decir.
Y Walter vivía en vida la muerte que le había reservado a Marit.
-Por Dios, Marit, ¿cómo pudiste contárselo a los chicos de la oficina?
-Hacías el amor con esa mosca muerta mientras yo agonizaba, cerdo maldito. Piss off!

Marit consiguió un trabajo en una empresa de software. En las muchas entrevistas que le hicieron aseguró que ella misma se había clavado la aguja. Luego, una noche, doctores disfrazados de ninja entraron a la casa de Walter y Marit y los durmieron con cloroformo. Los llevaron a un hospital secreto y extrajeron el tumor de Marit -todavía estaba ahí, esperando una segunda oportunidad- y lo insertaron en el estómago de Walter. Los regresaron a la casa en silencio.

Al otro día, al ir al baño a orinar, Walter sintió un dolor terrible en la vejiga:

-¿Pero qué...?
-Cariño, dijo Marit desde la cama, ¿estás bien?
-Mierda, dijo él, doblándose contra el azulejo del baño.
Marit se asomó por la puerta. Sus ojos brillaban tranquilamente:
-Sólo es un dolor de estómago, Walter. No seas marica.
-Pero, pero... oh, Dios...
-Voy a preparar el desayuno. Por favor levántate y pon la mesa. No puedo hacerlo todo por ti, carajo.

Se dio media vuelta y bajo las escaleras. It was a footstep and then, slowly, another as Marit came unsteadily down the stairs.


Según yo es bastante mejor esta versión que la original. No sé qué piensen. Mientras tanto, bajo a tomarme un café.

23 de febrero de 2007

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Si a alguien le interesa, esta tarde vamos a estar con Rosa Beltrán en la Casa de las Humanidades de la UNAM (Av. Presidente Carranza 162, entre Tres Cruces y Pino, Coyoacán) a las 6:30 de la tarde. La semana pasada estuvimos con Mauricio Montiel Figueiras. La próxima semana estará Javier Sicilia. A quien le interese, repito.

Un año de ficción en el New Yorker

En el blog The Millions, C. Max Magee, hace una recopilación de las historias que aparecieron el año pasado en The New Yorker. Yo recuerdo haber leído varias, como las historias de Charles D'Ambrosio, Lorrie Moore y Aleksandar Hemon. Pero esta guía comentada es bastante útil para el lector aficionado, como yo. Ahora estoy leyendo un cuento titulado Long-Distant Client, de Allegra Goodman.

22 de febrero de 2007

Dadme un hombre

-Sí, especialmente para mí -dijo Oblomov-, que leo muy poco.
-Es cierto que no se ven muchos libros en su cuarto -dijo Penkin-. Pero le ruego que lea una cosa al menos; está a punto de aparecer un poema magnífico que constituye una verdadera denuncia pública, si así puede decirse: "El amor es un prevaricador por una mujer perdida." No puedo decirle quién es el autor, porque es un secreto.
-¿Y de qué trata?
-Pone al descubierto, en forma poética, todo el mecanismo de nuestra vida social. Toca todos los resortes y se refiere a todos los grados de la escala social. El autor reúne, como ante un tribunal, a un débil y vicioso hombre público y a un hatajo de oficiales corrompidos que le engañan; todas las clases de mujeres perdidas aparecen en el poema... francesas, finlandesas; y todo está descrito fielmente, como en la propia vida... He oído recitar algunos fragmentos y puedo decir que el autor es un genio. A veces recuerda a Dante, otras a Shakespeare...
-Pues sí que apunta alto... -dijo Oblomov, incorporándose.
Penkin se detuvo. temiendo que quizá había ido demasiado lejos.
-Léalo, usted mismo podrá juzgarlo -añadió, esta vez sin tanto entusiamo.
-No, Penkin. No pienso leerlo.
-¿Por qué no? Causará sensación. La gente está hablando ya del poema...
-¿Y esto qué significa? Hay gente que no tiene que hacer más que hablar. Es su vocación.
-Debe leerlo, aunque sólo sea por curiosidad.
-Y ¿qué hay en él que pueda inspirarme curiosidad? -preguntó Oblomov-. ¿Por qué razón escriben? Únicamente para pasar el rato.
-No lo creo. Reflejan la vida misma. Resulta francamente cómico. Como retratos vivientes. Los personajes -un comerciantes, un empleado del Estado, un oficial, un policía-, parece que estén hablando por sí mismos.
-Pero lo hacen por pura diversión, para demostrar que pueden "retratar personajes." Pero no hay vida real en lo que escriben, no hay comprensión ni simpatía, ni sentimientos humanos. Todo es pura vanidad. Describen a los ladrones y a las mujeres perdidas exactamente del mismo modo que los arrestan y los arrojan a las cárceles. En sus narraciones se siente, no las "lágrimas invisibles" sino las risotadas, maliciosas y groseras...
-¿Y qué más quiere? Es estupendo, usted mismo lo ha dicho: esta malicia, la cruda revelación de los vicios, la risa de desdén para con la humanidad caída... ¡todo , todo está allí!
-No, no está todo -exclamó Oblomovm, ardiendo de entusiasmo-. Describid a un ladrón, a una mujer caída, a un tonto engañado, pero no olvidéis que son también seres humanos. ¿Dónde están vuestros sentimientos humanos? Creeis que es posible escribir usando únicamente el cerebro. Olvidáis que precisa también usar el corazón. Sí, el pensamiento fructifica por el amor. ¡Tended una mano piadosa al hombre caído o llorad por él, pero no os burléis de su desgracia! Amadle, procurad veros a vosotros mismos en él, y entonces leeré vuestras obras y me inclinaré ante vosotros... -dijo, volviendo a recostarse confortablemente-. Descriven a un ladrón o a una mujer perdida, pero olvidan al ser humano que hay en ellos, o no saben cómo describirlo. ¿Qué arte, qué poesía ve usted en esto? Decid que denunciáis la depravación y la suciedad, pero, por favor, no digáis que hacéis poesía.
-Supongo que usted preferiría que describiésemos la natiraleza: rosas, ruiseñores, mañanitas frescas, mientras todo a nuestro alrededor está en agitación. Queremos disecar la humanidad, y no tenemos tiempo ya para perderlo en canciones...
-Dadme un hombre -dijo Oblomov-. Amadle...

Oblomov,
traducción de Ramón Sangenís

21 de febrero de 2007

HermanoCerdo 12... y 13

Para aquellos que no están en nuestra lista de envío, les aviso. El próximo número de HermanoCerdo, la revista de los campeones, saldrá la segunda semana de marzo. Tengan en cuenta que se trata de nuestro número de aniversario.

1 de febrero de 2007

Pequeño post


No sé si es una noticia vieja o qué, pero la Revista de la Universidad de México puede consultarse en formato pdf.
Por cierto, nada interesante qué decir. Nuevos vínculos, uno de fotos de Robi a la derecha, y otro más en la barra de arriba.