Blog Widget by LinkWithin

The Art of Fiction

Pequeño post

Le venía dando indicaciones molestas al taxista porque no dejaba de hablarme de lo mal que estamos en esta ciudad (dime algo que no sepa, pensé) y me impedía leer las últimas páginas de Soldados de Salamina, de Javier Cercas. Al mismo tiempo escuchábamos Universal Estéreo y sin haber desayunado y con el calor y el tráfico sentía como que de un momento a otro iba a ponerme de malas e iba a llegar al trabajo a mirar el monitor de mi computadora durante horas seguidas haciendo como que corregía algo importante o leía algo demasiado interesante. Leí otro párrafo antes de que el chofer se detuviera en un auto y chiflara algo así como: "Ay Dios", cuando una mujer como de 1.80, tetona y culona, se detuvo en la esquina esperando a que el resto de los autos se detuviera. Como teníamos tiempo dejó de hablar de lo mal que estábamos en el mundo e impulsado por lo que acabábamos de ver comentó que tenía una esposa, una amante y una tarjeta de crédito escondida en el taxi por si un día se veía en la penosa necesidad de pagar de improviso un hotel y unas cervezas a alguna cliente necesitada de amor. Su mujer le lavaba, le planchaba y le cocinaba, su amante se la chupaba viciosamente y lo de la tarjeta de crédito lo había adoptado después de una operación fallida por la falta de cash. Durante el resto del viaje el chofer pasó de ejemplar ciudadano a maniático sexual (y no es que sean excluyentes) y cada vez que soltaba una risotada me golpeaba el codo y me decía: "Usted comprende, joven. Usted está en la edad". Ya no pude leer. Pero llegamos adonde había que llegar y como tenía tiempo de sobra me metí a un restaurantito y pedí de desayunar. Abrí el libro y seguí leyendo. Cuando alcancé la última página sentí como si hubiera leído una novela de verdad, si es que entienden lo que quiero decir con una frase tan idiota. Me había resistido tanto porque algunos me habían comentado que Bolaño aparecía en la novela y eso parecía el quid de la historia. Por otra parte no sé ni jota de la Guerra Civil española y eso me complicaba por mi natural inseguridad. Pero Soldados de Salamina es un libro que realmente disfruté. No sólo es un libro que se desprende del gran conocimiento de Cercas acerca de la guerra civil y la biografía de Sánchez Mazas sino que esos dos componentes, más la historia personal de Cercas, vuelven el libro vívido y entrañable, para usar una frase comercial. Todavía me cuesta creer que la historia se desenvuelve en apenas 200 páginas, porque durante los muchos días que me tomó leerla (principalmente por las noches, antes de acostarme y ya muy cansado) sentí como si las páginas pasaran y pasaran pese a que el tomo se sentía ligero en mis manos, debido, quizá, a la edición barata que me compré. Como sea, es un muy buen libro, y me alegra haberlo leído, aunque apenas busqué algo en internet me encontré con dos reseñitas en donde tachaban al libro de "ñoño" y "realmente mala". Hace apenas una hora que terminé de leerlo y todavía no tengo muy claro lo que pienso de él. Creo que para otro novelista habría sido más obvio operar al contrario de lo que hizo Cercas, o, como en el caso de los escritores mexicanos, habría acudido al patetismo o a la sátira para lidiar con los héroes y los enemigos nacionales. Pienso en Santa Anna, por ejemplo. Se han escrito muchas novelas sobre él pero el libro que más me ha revelado la personalidad maniática pero coherente de Santa Anna lo escribió un escocés, Santa Anna of Mexico, y no es precisamente una novela, sino una biografía bien anclada en una gran investigación académica. No estoy diciendo que todo libro necesite de una investigación histórica, pero sí digo que a veces los buenos libros nacen partiendo de una posición alejada de la novela. A veces me toca leer esas novelas posmodernas que se esfuerzan todo el día en decirte: "Esto no es una novela" y que, contradictoriamente, caen en la peor de las retóricas novelísticas.
(Tuve una visita y se me fue el avión.) Como sea espero escribir algo más sobre este libro.
Por cierto, acabo de ver Who's That Knocking at My Door y Mean Streets. De la primera sólo puedo decir que es sorprendente que Scorsese estuviera saliendo de la escuela y sólo tuviera 25 años. De la segunda diré que es realmente magnífica y que los personajes interpretados por Harvey Keitel y De Niro me han tenido pensando todos estos días. Ciao.

posted by Mauricio Salvador @ 10:36 AM,

1 Comments:

At 10:49 AM, Anonymous Palimp said...

A mí me gustó mucho, aunque soy tan ñoño que tuve que aguantarme las lágrimas cuando leía el final.

Un saludo,

 

Publicar un comentario en la entrada

Links to this post:

Crear un enlace

<< Home

The Authors

About This Blog

HermanoCerdo:
Literatura y Artes Marciales

HC en Facebook

http://www.wikio.es
Add to Technorati Favorites

Links

Archivo

Notas Recientes

Mauricio Salvador's Facebook profile

Powered By

Powered by Blogger


make money online blogger templates


Get Firefox

eXTReMe Tracker