29 de octubre de 2009

Tumblr


Siempre me verán a la zaga de Bluelephant. Ahora probando Tumblr, cuando no hay nada mejor que hacer en una oficina de gobierno: Shit, Saigon.

28 de octubre de 2009

Asamblea Portátil (Muestrario de narradores iberoamericanos)

Dentro de pocos días saldrá a la venta la antología Asamblea Portátil a cargo de Salvador Luis, editor de Los Noveles. Salvador ha sido lo bastante generoso como para incluir un cuento mío en la antología, un cuentito que, de hecho, le da título a una colección mía de relatos, "El hombre elástico". Es un cuento que escribí hace como cuatro años, y no puedo decir si es bueno o malo o siquiera interesante. De hecho, va sobre un niño de cinco años, y los amigos que hayan leído un cuento mío sabrán qué tipo de cuento es. Además de niños de cinco años mi otro gran tópico son los adolescentes cachondos, por lo que no puedo decir que vaya a haber otra oportunidad de salir en una nueva antología. Mi amigo Federico Escobar me propuso intentar otras voces y eso es lo que intento por el momento, aunque ayer, escarbando en la lap, encontré que todavía tengo muchas páginas de adolescentes jariosos y niños con déficit de atención. Como sea, agradezco a Salvador Luis. Y aquí les dejo la lista de los autores antologados:

Samuel Solleiro (España, 1982) - Rodrigo Fuentes (Guatemala, 1984) - Solange Rodríguez Pappe (Ecuador, 1976) - Juan Sebastián Cárdenas (Colombia, 1978) - Mónica Belevan (Perú, 1982) - Juan Ramírez Biedermann (Paraguay, 1976) - Jorge Enrique Lage (Cuba, 1979) - Fernanda Trías (Uruguay, 1976) - Miguel Antonio Chávez (Ecuador, 1979) - Rodrigo Hasbún (Bolivia, 1981) - Federico Falco (Argentina, 1977) - Mayra Luna (México, 1974) - Diego Trelles Paz (Perú, 1977) - Lara Moreno (España, 1978) - Rodrigo Blanco Calderón (Venezuela, 1981) - Katya Adaui Sicheri (Perú, 1977) - Diego Zúñiga Henríquez (Chile, 1987) - Leonardo Cabrera (Uruguay, 1978) - Elvira Navarro (España, 1978) - Maximiliano Matayoshi (Argentina, 1979) - Gabriel Rimachi Sialer (Perú, 1974) - Mauricio Salvador (México, 1979) - Claudia Apablaza (Chile, 1978) - Samanta Schweblin (Argentina, 1978) - Michel Encinosa Fú (Cuba, 1974)

19 de octubre de 2009

Tulipanes para Zamudio


Vía el blog de la editorial Universos, me entero de esta reseña en el suplemento español ABCD.

7 de octubre de 2009

Polanksy

He estado leyendo un montón de artículos y posts a favor de la liberación de Polansky. Comprendo muchas de sus dudas respecto de la aplicación de la justicia en EU y de las posibles manipulaciones del caso, pero me queda claro que ninguna de las personas que lo han apoyado sufrieron una violación a los 13 años ni tuvieron una hija violada por W. G. Sebald o Bruce Springsteen. Tampoco entiendo que los argumentos de peso para su liberación tengan como base principal su grandeza como cineasta. Muchos artistas de renombre escribieron incluso un manifiesto, en el que argumentan lo mismo y que es absurda la detención después de 32 años de ocurridos los hechos. También me parece sin sentido. En este mundo se cometen todos los días grandes injusticias pero es claro que a estos artistas sólo les interesa el bienestar de sus pares. En el caso de sus defensores mexicanos podríamos decir lo mismo. En México se lleva años intentando llevar a la justicia a muchísimos pederastas y no se ha podido o porque el delito prescribió o simplemente porque están arropados por personajes muy poderosos. (Y tenemos a la fecha los testimonios de la gente violada, cómo ese hecho marcó sus vidas y les impidió tener una vida normal.) Todos los días, repito, se cometen grandes y absurdas detenciones, grandes injusticias, y difícilmente los grandes artistas se atreven a moverse más allá de su confortable posición. Personas muy cercanas a mí sufrieron una violación en la niñez y la adolescencia, por lo que sé que un hecho así es una putada. Si Sebald hubiera violado a alguna conocida mía, no me habría importado mi admiración sin límites y le habría roto la madre sin miramientos.
Han pasado 30 años, es cierto, y la chica violada ha pedido que el caso se deje en el olvido y se juzgue a Polansky por sus méritos artísticos. De esto último no me cabe la menor duda. Los ejemplos sobran: Hamsun, que ahora vive una suerte de rehabilitación pública, sufrió durante décadas el ostracismo a consecuencia de su adhesión al fascismo; sin embargo nadie niega la calidad de su obra. Almodóvar defendió a Polansky desde un punto de vista casi formal, deplorando las irregularidades e inconsistencias de la justicia estadounidense, pero no dijo nada desde el punto de vista moral o desde el punto de vista de las víctimas. Si se respetan las formas legales en el caso de Polansky es algo que habrá de verse, y uno sólo puede desear que esta no haya sido una orquestación mediática o algo parecido, pero esta defensa corporativista me parece excesiva, poco fundamentada y muy parecida, en esencia, a otras aberrantes defensas corporativistas.
Finalmente parece que todo esto le da la razón al mismo Polansky, en cuyas películas subyace un mundo absurdo, aterrador e injusto con tirios y troyanos. No hay buenos ni malos, sino personas sumidas en situaciones contradictorias que producen en ellos sentimientos encontrados, odio, amor, paz, violencia. Pero repito, la defensa gremial e inmediata es lo que me jode un poco.

6 de octubre de 2009

Pequeño post

Le venía dando indicaciones molestas al taxista porque no dejaba de hablarme de lo mal que estamos en esta ciudad (dime algo que no sepa, pensé) y me impedía leer las últimas páginas de Soldados de Salamina, de Javier Cercas. Al mismo tiempo escuchábamos Universal Estéreo y sin haber desayunado y con el calor y el tráfico sentía como que de un momento a otro iba a ponerme de malas e iba a llegar al trabajo a mirar el monitor de mi computadora durante horas seguidas haciendo como que corregía algo importante o leía algo demasiado interesante. Leí otro párrafo antes de que el chofer se detuviera en un auto y chiflara algo así como: "Ay Dios", cuando una mujer como de 1.80, tetona y culona, se detuvo en la esquina esperando a que el resto de los autos se detuviera. Como teníamos tiempo dejó de hablar de lo mal que estábamos en el mundo e impulsado por lo que acabábamos de ver comentó que tenía una esposa, una amante y una tarjeta de crédito escondida en el taxi por si un día se veía en la penosa necesidad de pagar de improviso un hotel y unas cervezas a alguna cliente necesitada de amor. Su mujer le lavaba, le planchaba y le cocinaba, su amante se la chupaba viciosamente y lo de la tarjeta de crédito lo había adoptado después de una operación fallida por la falta de cash. Durante el resto del viaje el chofer pasó de ejemplar ciudadano a maniático sexual (y no es que sean excluyentes) y cada vez que soltaba una risotada me golpeaba el codo y me decía: "Usted comprende, joven. Usted está en la edad". Ya no pude leer. Pero llegamos adonde había que llegar y como tenía tiempo de sobra me metí a un restaurantito y pedí de desayunar. Abrí el libro y seguí leyendo. Cuando alcancé la última página sentí como si hubiera leído una novela de verdad, si es que entienden lo que quiero decir con una frase tan idiota. Me había resistido tanto porque algunos me habían comentado que Bolaño aparecía en la novela y eso parecía el quid de la historia. Por otra parte no sé ni jota de la Guerra Civil española y eso me complicaba por mi natural inseguridad. Pero Soldados de Salamina es un libro que realmente disfruté. No sólo es un libro que se desprende del gran conocimiento de Cercas acerca de la guerra civil y la biografía de Sánchez Mazas sino que esos dos componentes, más la historia personal de Cercas, vuelven el libro vívido y entrañable, para usar una frase comercial. Todavía me cuesta creer que la historia se desenvuelve en apenas 200 páginas, porque durante los muchos días que me tomó leerla (principalmente por las noches, antes de acostarme y ya muy cansado) sentí como si las páginas pasaran y pasaran pese a que el tomo se sentía ligero en mis manos, debido, quizá, a la edición barata que me compré. Como sea, es un muy buen libro, y me alegra haberlo leído, aunque apenas busqué algo en internet me encontré con dos reseñitas en donde tachaban al libro de "ñoño" y "realmente mala". Hace apenas una hora que terminé de leerlo y todavía no tengo muy claro lo que pienso de él. Creo que para otro novelista habría sido más obvio operar al contrario de lo que hizo Cercas, o, como en el caso de los escritores mexicanos, habría acudido al patetismo o a la sátira para lidiar con los héroes y los enemigos nacionales. Pienso en Santa Anna, por ejemplo. Se han escrito muchas novelas sobre él pero el libro que más me ha revelado la personalidad maniática pero coherente de Santa Anna lo escribió un escocés, Santa Anna of Mexico, y no es precisamente una novela, sino una biografía bien anclada en una gran investigación académica. No estoy diciendo que todo libro necesite de una investigación histórica, pero sí digo que a veces los buenos libros nacen partiendo de una posición alejada de la novela. A veces me toca leer esas novelas posmodernas que se esfuerzan todo el día en decirte: "Esto no es una novela" y que, contradictoriamente, caen en la peor de las retóricas novelísticas.
(Tuve una visita y se me fue el avión.) Como sea espero escribir algo más sobre este libro.
Por cierto, acabo de ver Who's That Knocking at My Door y Mean Streets. De la primera sólo puedo decir que es sorprendente que Scorsese estuviera saliendo de la escuela y sólo tuviera 25 años. De la segunda diré que es realmente magnífica y que los personajes interpretados por Harvey Keitel y De Niro me han tenido pensando todos estos días. Ciao.