4 de febrero de 2010

Mi Kindle y yo (o Do not ask what is it?. Let us go and make our visit)

Después de varios días de uso intensivo del Kindle DX creo que puedo escribir algo parecido a una opinión. En un principio leí muchísimas reseñas sobre el Kindle, y no terminaba de creerme todo lo que leía porque uno necesita experimentar por sí mismo estas cosas. Como fue un regalo de cumpleaños voy a correr un tupido velo sobre cuánto cuesta y si está muy caro o barato o si los accesorios (también me regalaron la funda de cuero, je) son muy necesarios o baratos o qué. Esas cosas sólo ensucian la literatura y el espíritu y espero no ensuciarme con esa clase de temas en esta breve y subjetiva reseña.
Para ir al grano, estoy muy contento con mi Kindle. Al principio fue incómodo mover mis dedotes entre su pequeño teclado o mover el cursor en una página cualquiera con la 5-way. El tamaño también me desconcertó un poco, lo admito, pero después de unas horas (después de habérmelo llevado al baño y a la cama y al estudio y a la sala) comencé a acostumbrarme a los controles y al tamaño. Para acostumbrarme al teclado necesité algo así como tres días pero eso se debió a que tengo dedos de rana, de falanges muy delgadas, yemas como de gota y uñas un poco cuadradas. Lo que no ha terminado de gustarme es la manera poco práctica en que uno tiene que moverse por la página usando la 5-way, una suerte de joystick que se usa para todo en el Kindle. Cuando uno quiere inquirir sobre una palabra el recorrido por la página es largo y sinuoso, pero finalmente uno llega y es bueno tener un diccionario justo ahí, a la mano. De cualquier manera el Kindle necesita un nuevo método de navegación que deje atrás esa palanquita idiota.

En cuanto a los libros debo decir que actualmente tengo algo sí como 205 items y no he comprado uno solo. Para empezar hay demasiados libros en dominio público que uno puede leer. Por ejemplo, ahora estoy leyendo La vida del doctor Johnson, de Boswell, después de bajarme los seis tomos del Proyecto Gutenberg en formato EPUB. Cierto, el Kindle no lee EPUBs pero he encontrado un aliado magnífico, un gestor de e-readers llamado Calibre, que convierte y sube los archivos sin ningún problema vía usb y que permite incluso realizar suscripciones a diferentes diarios y revistas de muchos países. Además uno puede hacer de Calibre una especie de servidor y acceder a él desde cualquier computadora sólo con un nombre de usuario y un password. Así que lo que hice los primeros días fue llenar de lo que podía mis 3.4 gigas de espacio. Sigo teniendo 3.2 de espacio al momento de escribir esto. Lo mejor, sin duda, es Feedbooks. Gracias a esta página estoy leyendo a Jane Austen y El origen de las especies, por ejemplo. Entré a Amazon para buscar algunas biografías y francamente me parecieron muy caras, en los 22 dls., o simplemente no tenían el título. Hay muchas cosas que uno no encuentra. Y si hablamos de ebooks en español la verdad es que quedamos muy malparados. Sí, el Quijote, Dan Brown, etc., están por todos lados en español, pero ninguna editorial, que yo sepa, ha comenzado a ofrecer ebooks profesionales a un buen precio. Con gusto compraría, pero no hay dónde comprar. Y las tiendas que sí tienen ebooks normalmente ofrecen libros técnicos sobre temas muy específicos. Sospecho que entre las grandes editoriales debe haber algo así como miedo ante los ebooks por la posible piratería. De cualquier manera la inversión para ofrecer un buen ebook es relativamente barata y no se necesita ninguna ciencia para ofrecerlo, mucho menos tratándose de editoriales que cuentan con profesionales en sus áreas de producción, que a veces tienen que resolver problemas verdaderamente difícil cuando se trata del diseño de un libro físico.
No sé si ahora leo más o menos, pero ya es una ventaja que pueda llevarme un libro que tenía en la pc a la cama. Leer El origen de las especies en una pc o una laptop no es nada agradable, y poder llevarme el libro a la cama o al sillón y leer con una fuente muy legible y poder consultar wikipedia así como así, está muy bien.

Algo que me ha gustado mucho es la posibilidad de las búsquedas cruzadas. Por ejemplo, si uno busca desde el home, entonces la búsqueda se realizará en todos los libros. Así, si busco el nombre de un autor en específico, el resultado es con frecuencia interesante, mucho más si uno tiene muchas biografías guardadas. Otra ventaja es que uno puede leer libros que las editoriales han editado muy poco. Por ejemplo, en Feedbooks me bajé los libros autobiográficos de Conrad y Twain que nunca había oído mentar, y me están gustando mucho.

He bajado cosas en español desde sitios dedicados a ofrecer ebooks gratis, pero el pdf y bajar libros mediante servicios como rapidshare o megaupload es una monserga. Lo malo con el pdf es que no puedes agrandar la fuente ni navegar con soltura, y bajar desde esos sitios es cada día más deshonroso.

Me imagino que estamos en los inicios de esta revolución. Sólo queda que las editoriales españolas y latinoamericanas se decidan a dar el salto.

1 comentario:

Justes dijo...

hola mauricio: me debes rerspuesta a un par de mails. cuidate.