La respuesta, en el caso de este libro es: de Murakami, de qué más. Leí este libro hace unos meses y voy a ser totalmente honesto, es malo. Siento necesidad de disculparme porque hay mucha gente que es mega fan de Murakami, y no tengo ningún problema con eso porque también tengo mis mega filias, y de hecho conisdero a Murakami un muy buen escritor, pero este libro es malo, y tanto que a la mitad ya estaba deseando que terminara.
La cuestión con los novelistas y los escritores en general, es que creen que pueden escribir bien sobre todo, pero la verdad es que no. Tienen estilo para escribir sobre lo que sea pero eso no es necesariamente bueno ni iluminador. Ejemplos hay a morir. Murakami tiene la salvedad de que él, en efecto, ha llevado a la práctica aquello de lo que escribe, en este caso correr. Ha corrido un maratón cada año desde hace un par de décadas y en general es un buen corredor y ahora parece que también triatleta.
El libro es muy bueno cuando habla de sí mismo, de cómo un día decidió que quería ser novelista, cambiar de estilo de vida y mejorar en todos los aspectos. La historia ya la conocen. Es interesante también cuando hace una especie de defensa (no tanto así, pero me gusta verlo así) de los escritores que no se apegan a la típica imagen del escritor bukowskiano, siempre diciendo majaderías, chupando y agarrando las nalgas de cuanta tipa se le acerque. Todos en algún momento son así, es parte de la educación sentimental de los aspirantes a escritor. Algunos lo siguen siendo toda la vida. Otros recapacitan y al cumplir cuarenta o cincuenta años deciden que quieren cambiar de vida, se ponen sus viejos tenis y salen al parque a correr, con lo que casi se ganan un infarto.
El problema de este libro es que cuando Murakami deja de hablar de sí mismo, sus poderes se esfuman, su prosa se vuelve ligera ligera y casi tediosa. Cada tanto se atribuye cierto amateurismo y uno lo puede notar en su manera de abordar el tema y soltar metáforas sobre correr que sólo los mega fans de Murakami considerarán maravillosas. Pero hay un problema aún más grave con el tono amateur adoptado por Murakami: no es motivante, y la motivación (además de una gran historia y un buen estilo) es, según yo, parte fundamental de cualquier libro sobre deportes.
Ahora, siempre que uno pone peros a algo, es exigible una propuesta mejor, así que aquí van cuatro recomendaciones de algunos
buenos y
excelentes libros sobre correr:
Strides: Running Through History With an Unlikely Athlete, de Benjamin Cheever.
Quizá hayan escuchado hablar de este libro porque el autor es, efectivamente, el hijo de John Cheever, el mismo que alguna vez se sorprendió de haber aparecido tanto poco en los
Journals de su padre, que él mismo editó. Quizá como venganza, Cheever padre aparece muy poco en este libro y cuando lo hace es más bien una sombra ominosa sobre el bueno de Benjamin. En este libro Cheever se encargó de estudiar su tema, así que encontrarán refrencias culturales regadas por todo el libro pero también una historia muy inspirada sobre su descubrimiento de la carrera como un medio de liberación. Como Murakami descubrió la carrera a una edad en que ya comenzaba a tener grandes errores, y cuando vivía en un matrimonio infeliz. Un dato interesante es que Cheever asegura que los cazadores humanos no eran buenos corredores, aunque contaban con una gran capacidad de resistencia, un argumento que McDougall, autor de la siguiente recomendación, refuta en muchos aspectos, pues para McDougall el hombre, desde sus inicios, fue hecho para correr grandes distancias.
Born to Run: A Hidden Tribe, Superathletes, and the Greatest Race the World Has Never Seen, de Christopher McDougall.
Este es, sin duda, uno de los mejores libros sobre cualquier deporte que he leído en mi vida. Comencé a leerlo en el Kindle un sábado por la tarde y no pude dejar de leerlo. Es un libro sobre correr pero también es un libro sobre la industria de los tenis deportivos, sobre los ultramaratonistas (Scott Jurek, especialmente), sobre los tarahumaras, sobre los beneficios de correr descalzo y lo fatídico de correr con tenis hiper caros (como mis Nike Lunar Glide), de la evolución humana, y sobre todo de la carrera más grande, en Barrancas del Cobre, entre dos de los más grandes corredores de todos los tiempos, Scott Jurek y el tarahumara Arnulfo Quimare. Si tuviera que hacer una sola recomendación quizá sería esta, y no exagero. (El libro, por cierto, ha causado algo de polémica, pero eso ya es otro asunto).
Once a Runner, de John L. Parker.
Esta es una novela, y más exactamente una novela que en inglés se conoce como
genre fiction. Es, para mí, el
Fat City, de las carreras, un libro que ha logrado captar el sentimiento y los detalles justos de ser un corredor de alto nivel. El tono incluso es muy parecido, y quizá tenga que ver el hecho de que sólo hay nueve años de diferencia entre un libro y otro:
Fat City fue publicado en 1969 y
Once a Runner se publicó en una edición de autor en 1978. El mismo Parker iba a los circuitos de carreras, sacaba su libro y lo vendía directamente a los corredores. Si alguien quiere leer un libro sobre lo que es dedicar su vida a un sólo propósito, correr a lo máximo a primeras horas de la madrugada, este es el libro.
Pose Method, de Dr. Nicholas Romanov y
Chi Running, de Danny Dreyer.
Estos dos libros son en realidad dos manuales de entrenamiento, o más correcto sería decir dos visiones sobre correr. Si uno lee en reseñas de qué van ambos métodos, no se encontrarán grandes diferencias. Ambos métodos tienen bases comunes, para empezar ambos sugieren que correr, como cualquier otra disciplina, posee bases técnicas que deben aprenderse para un mejor rendimiento. No saber estas técnicas y salir a correr así porque sí, dicen, es la causa de las lesiones. Ambos métodos trabajan con la gravedad, principalmente. El
Pose se centra más en la postura, en una zancada menor y en frecuencia más alta, en tanto que el ChiRunning trabaja más con la inclinación del cuerpo y con la oscilación de la cadera (y con un montón de metáforas Chi).
Diana y yo hemos estado leyendo el libro de Danny Dreyer por algún tiempo. Yo lo compré porque leí que un corredor había logrado correr su primer maratón en 3:30 hrs usando el ChiRunning.
Es ya un avance el concientizar lo que uno hace al correr. Hay momentos en que he sentido que en verdad economizo energías al correr, aunque estoy muy lejos de haber aprendido la técnica ChiRunning.
El problema con estos métodos es que en teoría suenan muy bien, pero en la práctica todo puede ser muy distinto, y ha habido estudios que han dejado muy mal parado al
Pose Method. De cualquier manera nada se pierde estudiando y practicando estas técnicas. Finalmente son un gran motivador para la gente que desea correr.