10 de junio de 2010

The healthy writer

Algunas personas me han comentado que les sorprende mi actitud negativa hacia el libro de Murakami cuando le ha ido muy bien en las reseñas y con los lectores. No me sorprende que le haya ido bien y que mucha gente se haya animado a correr después de leer que su escritor favorito lo hace todas las madrugadas antes de ponerse a escribir. He tachado de malo el libro al compararlo con libros de escritores menos famosos que él. Finalmente, no puedo negar que se trata de la experiencia personal de un escritor muy famoso y que su lectura no es ninguna pérdida de tiempo; al contrario. Murakami, además, ha hecho algo que muy pocos corredores hacen, correr un ultramarathon.
Lo que sucedió en mi caso es que ya había leído otros libros sobre el tema. Libros que seguramente no serán traducidos pronto. Aquí algunos párrafos que acabo de copiar del libro de Murakami. Me habría gustado copiar más pero tengo cosas que hacer:

***

"While I was running, some other toughts on writing novels came to me. Sometimes people will ask me this: "You live such a healthy live everyday, Mr Murakami, so don't you think you'll one day find yourself unable to write novels anymore?" People doot say this much when I'am abroad, but a lot of people in Japan seem to hold the view that writing novels is an unhealthy activity, that novelist are somewhat degenerate and have to live hazardous lives in order to write. There's a widely held view that by living an unhealthy lifestyle a writer can remove himself from the profane world and attain a kind of purity that has artistic value. This idea has taken shape over a long period of time. Movies and TV dramas perpetuate this stereotypical -or, to put a positive spin on it, legendary- figure of the artist.
[...]
So, from the star, artistic activity contain elements that are unhealthy and antisocial. I'll  admit this. This is why among writers and other artists there are quite a few whose real lives are decadent or pretend to be antisocial. I can understand this. Or, rather, I don´t necessarily deny this phenomenon.

But of those hoping to have long careers as professional writers have to develop an autoimmune system of our 
own that can resist the dangerous (in some cases lethal) toxin that resides within. Do this and we can more efficiently dispose of even stronger toxins. In other words, we can create even more powerful narratives to deal with these. But you need a great deal of energy to create an immune system and mantain it over a long period. You have to find that energy somewhere, and where else to find but in our own physical being?

Please don't misunderstand me; I'm not arguing that this is the only correct path that writers should take. Just as there are lots of types of literature, there are many types of writers, each with his own worldview. 
[...]
To deal with something unhealthy, a person needs to be as healthy as possible. That's my motto.   

***
Y sobre las corredoras lindas de Harvard:

"Compared to them I’m pretty used to losing. There are plenty of things in this world that are way beyond me, plenty of opponents I can never beat. Not to brag, but these girls probably don’t know as much as I do about pain. And, quite naturally, there might not be a need for them to know it. These random thoughts come to me as I watch their proud ponytails swinging back and forth, their aggressive strides…
Have I ever had such luminous days in my own life? Perhaps a few. But even if I had a long ponytail back then, I doubt if it would have swung so proudly as these girls’ ponytails do. And my legs wouldn’t have kicked the ground as cleanly and as powerfully as theirs…
Still, it’s pretty wonderful to watch these pretty girls run. As I do, I’m struck by an obvious thought: One generation takes over from the next. This is how things are handed over in this world, so I don’t feel so bad if they pass me. These girls have their own pace, their own sense of time. And I have my own pace, my own sense of time. The two are completely different, but that’s the way it should be."

De qué habla cuando habla de correr? (y algunas recomendaciones)

La respuesta, en el caso de este libro es: de Murakami, de qué más. Leí este libro hace unos meses y voy a ser totalmente honesto, es malo. Siento necesidad de disculparme porque hay mucha gente que es mega fan de Murakami, y no tengo ningún problema con eso porque también tengo mis mega filias, y de hecho conisdero a Murakami un muy buen escritor, pero este libro es malo, y tanto que a la mitad ya estaba deseando que terminara.

La cuestión con los novelistas y los escritores en general, es que creen que pueden escribir bien sobre todo, pero la verdad es que no. Tienen estilo para escribir sobre lo que sea pero eso no es necesariamente bueno ni iluminador. Ejemplos hay a morir. Murakami tiene la salvedad de que él, en efecto, ha llevado a la práctica aquello de lo que escribe, en este caso correr. Ha corrido un maratón cada año desde hace un par de décadas y en general es un buen corredor y ahora parece que también triatleta.

El libro es muy bueno cuando habla de sí mismo, de cómo un día decidió que quería ser novelista, cambiar de estilo de vida y mejorar en todos los aspectos. La historia ya la conocen. Es interesante también cuando hace una especie de defensa (no tanto así, pero me gusta verlo así) de los escritores que no se apegan a la típica imagen del escritor bukowskiano, siempre diciendo majaderías, chupando y agarrando las nalgas de cuanta tipa se le acerque. Todos en algún momento son así, es parte de la educación sentimental de los aspirantes a escritor. Algunos lo siguen siendo toda la vida. Otros recapacitan y al cumplir cuarenta o cincuenta años deciden que quieren cambiar de vida, se ponen sus viejos tenis y salen al parque a correr, con lo que casi se ganan un infarto.

El problema de este libro es que cuando Murakami deja de hablar de sí mismo, sus poderes se esfuman, su prosa se vuelve ligera ligera y casi tediosa. Cada tanto se atribuye cierto amateurismo y uno lo puede notar en su manera de abordar el tema y soltar metáforas sobre correr que sólo los mega fans de Murakami considerarán maravillosas. Pero hay un problema aún más grave con el tono amateur adoptado por Murakami: no es motivante, y la motivación (además de una gran historia y un buen estilo) es, según yo, parte fundamental de cualquier libro sobre deportes.

Ahora, siempre que uno pone peros a algo, es exigible una propuesta mejor, así que aquí van cuatro recomendaciones de algunos buenos y excelentes libros sobre correr:

Strides: Running Through History With an Unlikely Athlete, de Benjamin Cheever.
Quizá hayan escuchado hablar de este libro porque el autor es, efectivamente, el hijo de John Cheever, el mismo que alguna vez se sorprendió de haber aparecido tanto poco en los Journals de su padre, que él mismo editó. Quizá como venganza, Cheever padre aparece muy poco en este libro y cuando lo hace es más bien una sombra ominosa sobre el bueno de Benjamin. En este libro Cheever se encargó de estudiar su tema, así que encontrarán refrencias culturales regadas por todo el libro pero también una historia muy inspirada sobre su descubrimiento de la carrera como un medio de liberación. Como Murakami descubrió la carrera a una edad en que ya comenzaba a tener grandes errores, y cuando vivía en un matrimonio infeliz. Un dato interesante es que Cheever asegura que los cazadores humanos no eran buenos corredores, aunque contaban con una gran capacidad de resistencia, un argumento que McDougall, autor de la siguiente recomendación, refuta en muchos aspectos, pues para McDougall el hombre, desde sus inicios, fue hecho para correr grandes distancias.

Born to Run: A Hidden Tribe, Superathletes, and the Greatest Race the World Has Never Seen, de Christopher McDougall.

Este es, sin duda, uno de los mejores libros sobre cualquier deporte que he leído en mi vida. Comencé a leerlo en el Kindle un sábado por la tarde y no pude dejar de leerlo. Es un libro sobre correr pero también es un libro sobre la industria de los tenis deportivos, sobre los ultramaratonistas (Scott Jurek, especialmente), sobre los tarahumaras, sobre los beneficios de correr descalzo y lo fatídico de correr con tenis hiper caros (como mis Nike Lunar Glide), de la evolución humana, y sobre todo de la carrera más grande, en Barrancas del Cobre, entre dos de los más grandes corredores de todos los tiempos, Scott Jurek y el tarahumara Arnulfo Quimare. Si tuviera que hacer una sola recomendación quizá sería esta, y no exagero. (El libro, por cierto, ha causado algo de polémica, pero eso ya es otro asunto).

Once a Runner, de John L. Parker.
Esta es una novela, y más exactamente una novela que en inglés se conoce como genre fiction. Es, para mí, el Fat City, de las carreras, un libro que ha logrado captar el sentimiento y los detalles justos de ser un corredor de alto nivel. El tono incluso es muy parecido, y quizá tenga que ver el hecho de que sólo hay nueve años de diferencia entre un libro y otro: Fat City fue publicado en 1969 y Once a Runner se publicó en una edición de autor en 1978. El mismo Parker iba a los circuitos de carreras, sacaba su libro y lo vendía directamente a los corredores. Si alguien quiere leer un libro sobre lo que es dedicar su vida a un sólo propósito, correr a lo máximo a primeras horas de la madrugada, este es el libro.



Pose Method, de Dr. Nicholas Romanov y
Chi Running, de Danny Dreyer.

Estos dos libros son en realidad dos manuales de entrenamiento, o más correcto sería decir dos visiones sobre correr. Si uno lee en reseñas de qué van ambos métodos, no se encontrarán grandes diferencias. Ambos métodos tienen bases comunes, para empezar ambos sugieren que correr, como cualquier otra disciplina, posee bases técnicas que deben aprenderse para un mejor rendimiento. No saber estas técnicas y salir a correr así porque sí, dicen, es la causa de las lesiones. Ambos métodos trabajan con la gravedad, principalmente. El Pose se centra más en la postura, en una zancada menor y en frecuencia más alta, en tanto que el ChiRunning trabaja más con la inclinación del cuerpo y con la oscilación de la cadera (y con un montón de metáforas Chi).
Diana y yo hemos estado leyendo el libro de Danny Dreyer por algún tiempo. Yo lo compré porque leí que un corredor había logrado correr su primer maratón en 3:30 hrs usando el ChiRunning.
Es ya un avance el concientizar lo que uno hace al correr. Hay momentos en que he sentido que en verdad economizo energías al correr, aunque estoy muy lejos de haber aprendido la técnica ChiRunning.
El problema con estos métodos es que en teoría suenan muy bien, pero en la práctica todo puede ser muy distinto, y ha habido estudios que han dejado muy mal parado al Pose Method. De cualquier manera nada se pierde estudiando y practicando estas técnicas. Finalmente son un gran motivador para la gente que desea correr.

4 de junio de 2010

e-Cerdo

Como ya habíamos anunciado, se avecinan, por lo pronto, dos cambios en la revista de los campeones, HermanoCerdo. El primero es que abandonaremos la numeración de la revista en favor de actualizaciones constantes. El segundo es que los contenidos de HermanoCerdo estarán disponibles en formatos especiales para ser leídos en lectores electrónicos (e-readers) y teléfonos móviles (smartphones). Dentro de poco, nuestros lectores podrán descargar a su -reader de preferencia un número instantáneo de la revista, que incluirá las últimas actualizaciones.

Mientras ese momento llega, estamos convirtiendo el archivo de la revista a estos nuevos formatos. De momento ofrecemos el último número de Hermano Cerdo, así como los cuentos que forman Un paseo por el cuento norteamericano contemporáneo. Muy pronto ofreceremos muchos más contenidos.

Archivo e-Cerdo

  • Hermando Cerdo 24 (EPUB) (MOBI)
  • Un paseo por el cuento norteamericano contemporáneo (EPUB) (MOBI)

¿Cuál es el formato para mí?

MOBI es para los lectores que tienen un Amazon Kindle, o que utilizan la aplicación Mobipocket Reader en su teléfono móvil (Palm, Blackberry, Symbian).

EPUB es el estándar de los libros electrónicos. Puede leerse en un ordenador tradicional usando Adobe Digital Editions. También es el formato recomendado para la mayoría de los modelos de e-readers en el mercado, incluyendo Papyre, Kobo, Cybook, BeeBok, Sony Reader, B&N Nook, y muchos más. El iPad lee libros electrónicos en este formato, al igual que el iPhone y el iPod Touch, utilizando la aplicación Stanza.

Hermano Cerdo no utiliza DRM (protección anti-copia) de ningún tipo, por lo que puedes imprimir, copiar o cambiar el formato de estos archivos sin ningún problema.

¿Cómo cargo los archivos cerdos en mi dispositivo?

Lo más probable es que ya sepas como hacerlo (y esto es una revista de literatura y artes marciales, no un foro de asistencia técnica), pero si aún no lo conoces, te recomendamos que uses Calibre para gestionar el contenido de tu e-reader. Calibre es software libre, te permite organizar tu colección de libros digitales, leerlos en tu ordenador y enviarlos a tu dispositivo favorito. Además funciona en Windows, OSX y la mayoría de las distribuciones de GNU/Linux.

¿Por que hacen esto?

Aunque no lo crean, porque amamos a nuestros hermanos cerdos.  Y porque leer la revista entera en una pantalla convencional puede causar jaquecas a aquellos espíritus débiles que tanto rondan en el ciberespacio.

Necesitamos tu ayuda

El mundo de los e-readers es muy nuevo y todavía no hay muchas revistas que se publiquen en estos formatos. Por ello, si encuentras un error o tienes alguna sugerencia para mejorar la presentación de los contenidos, por favor envía un mensaje a hermanocerdo(en)gmail.com con el asunto "Yo quiero al gran e-Cerdo" con tus comentarios.

¿Valdrá la pena?

No lo sabemos. Quizá mañana mismo los editores mueran en un atentado o decidan simplemente que la edición electrónica no es lo suyo. Por el momento, sin embargo, nos parece una buena idea.

2 de junio de 2010

El manto del profeta


Como amablemente me regalaron un ejemplar del último volumen de la biografía de Dostoiesvky escrita por Joseph Frank, me he puesto a repasar algunas partes del tomo anterior, el de los años milagrosos, en el que Frank disecciona (esa es la palabra) obras tan fundamentales como Crimen y Castigo y Demonios. Esos años maravillosos no fueron muchos, en realidad: Entre 1867 y 1871 (y a pesar de que el año anterior había perdido a su esposa y a su hermano, Majíl), Dostoievsky escribió tres de sus más grandes obras y dos novelas cortas igualmente magistrales: Crimen y Castigo, El idiota, Demonios y dos novelas cortas, El jugador y El eterno marido. Es, en términos modernos, como si entre 2001 y 2007 un escritor de nuestra época hubiera escrito él solo 2666, Sábado, Koba el temible, y dos perfectas novelas cortas para cerrar, apenas, la mitad de la primera década. Eso me recuerda un artículo que apareció hace no mucho en The Guardian, que sencillamente hablaba de lo "duros" que eran estos escritores rusos. Y pensar que Papá quería ponerse los guantes contra Tolstoi. ¿Cuántos rounds habría durado?